La fábrica Dass, radicada en la ciudad misionera de Eldorado, atraviesa un momento crítico como consecuencia de la profunda crisis que afecta a la industria del calzado en Argentina, a causa de la caída de las ventas, combinada con la apertura de importaciones que lleva adelante el gobierno ultraderechista de Javier Milei.
En ese contexto de recesión y aumento del desempleo fabril, el delegado de los trabajadores de Dass, Gustavo Melgarejo, confirmó que son 43 los empleados despedidos en los últimos días. Se trata de 43 familias que dependían de estos trabajadores, que pierden cobertura de obra social y otros beneficios vinculados al empleo en blanco.
Según informó el portal MOL, los telegramas de despido fueron enviados en los últimos días, generando preocupación entre los trabajadores y sus familias. Si bien la empresa aún no emitió un comunicado oficial detallando los motivos de la medida, el escenario se enmarca en una coyuntura adversa para la industria del calzado a nivel nacional.
De acuerdo con el portal Línea Sindical, la combinación de una fuerte caída del consumo interno, la baja sostenida de ventas y el crecimiento de las importaciones impacta de lleno en el sector, provocando cierres de plantas, despidos masivos y una marcada subutilización de la capacidad productiva.
Según datos sectoriales correspondientes a fines de 2025 y comienzos de 2026, las ventas de calzado se desplomaron un 31,6% en 2025 respecto de 2023, mientras que el uso de la capacidad instalada ronda apenas el 32,5%. Este deterioro derivó en la pérdida de casi 16.000 puestos de trabajo en todo el país, configurando uno de los escenarios más complejos para la actividad en las últimas décadas.
Dass no fue ajena a este proceso. De acuerdo con denuncias de delegados gremiales, en los últimos meses la empresa avanzó con despidos que redujeron drásticamente su plantel. La firma, que en su etapa de mayor expansión llegó a emplear a más de 1.500 trabajadores, hoy mantiene apenas 280 empleados.
Melgarejo, que es delegado de la Unión de Trabajadores del Calzado de la República Argentina (UTICRA) en la planta de Eldorado, explicó que la producción está garantizada solo hasta mediados de año. “El futuro dependerá exclusivamente de los pedidos que puedan realizar los clientes”, señaló al diario El Territorio, y admitió que el panorama no resulta alentador, con una fuerte incertidumbre sobre la continuidad laboral más allá de los próximos meses.
El referente sindical apuntó especialmente al impacto de las importaciones en la industria nacional. Como ejemplo, señaló que durante 2025 se importaron 12 millones de pares de calzado. “¿Qué hubiera pasado si esa producción se hacía acá?”, se preguntó, y respondió: “Dass hubiera tenido que tomar gente”.
La disyuntiva entre sostener una industria nacional con cierto grado de protección y empleo con derechos, o avanzar hacia una apertura importadora que obliga a las empresas locales a competir en condiciones desiguales, sigue teniendo consecuencias concretas en términos de producción y puestos de trabajo.