Caso Mario Golemba: piden imputar a cinco policías por la desaparición forzada del joven

Abogados querellantes realizaron una presentación ante la Fiscalía Federal N.º 2 de Posadas, donde además de la imputación, solicitan la indagatoria de cinco efectivos de la Policía de Misiones.

Sábado, 9 de mayo de 2026 - 12:35 hs.
Caso Mario Golemba: piden imputar a cinco policías por la desaparición forzada del joven

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Los abogados querellantes Héctor Rafael Pereyra Pigerl y María Vannela Vignolles presentaron ante la Fiscalía Federal N.º 2 de Posadas, a cargo de la fiscal federal interina Silvina Flavia Gutiérrez, un pedido de imputación y llamado a indagatoria contra cinco efectivos de la Policía de Misiones en el marco de la causa por la desaparición forzada de Mario Fabián Golemba.

La presentación judicial, a la que accedió Caíco Periodismo, apunta directamente contra el excomisario Ewaldo Katz y al menos otros cuatro policías que prestaban servicio en la comisaría de Dos de Mayo al momento de la desaparición del joven, ocurrida el 27 de marzo de 2008.

A través de un documento de 68 páginas, la querella desarrolla una reconstrucción detallada de los hechos y enumera los elementos probatorios que, a su entender, sostienen el pedido de imputación e indagatoria contra los cinco efectivos policiales señalados en la causa.

Según la presentación, el Golemba habría sido interceptado por policías en inmediaciones de la rotonda de acceso a Dos de Mayo, durante la noche del 27 de marzo de 2008 y posteriormente trasladado a la comisaría local. La querella sostiene que distintos testimonios ubican a Golemba ingresando a la dependencia cerca de las 21:00 horas, esposado y custodiado por personal policial.

El principal apuntado es el entonces comisario Katz, identificado por testigos como el jefe policial que habría llevado al joven hacia el sector de celdas y luego a una habitación contigua donde, de acuerdo a la reconstrucción judicial, se produjo la golpiza.

Los letrados también señalaron la participación de al menos otros cuatro policías que se encontraban de servicio aquella velada. Según el escrito, algunos de ellos habrían intervenido directamente en las agresiones físicas, mientras que otros habrían asegurado la escena y participado del traslado de la víctima en una camioneta de la fuerza de seguridad.

Cabe mencionar que la reconstrucción se basó en testimonios de personas detenidas en la comisaría aquella noche, quienes declararon haber escuchado gritos, golpes y pedidos desesperados para que dejaran de agredirlo.

Algunos de esos testigos también afirmaron haber visto a Golemba ser retirado de la dependencia boca abajo en la caja de una camioneta, cubierto con una lona o bolsa negra.

El escrito además sostiene que nunca existió un registro oficial de la detención de joven y menciona pericias que detectaron presuntas tachaduras, omisiones y alteraciones en los libros de novedades de la comisaría correspondientes a esos días, elementos que la querella considera compatibles con maniobras de encubrimiento.

La querella indica que sus conclusiones e hipótesis sobre lo ocurrido se encuentran en concordancia con lo dictaminado y sugerido durante la investigación por la Procuraduría de Violencia Institucional (Procuvin), organismo especializado dependiente de la Procuración General de la Nación que intervino en colaboración con la Fiscalía Federal.

Además del pedido de imputación y llamado a indagatoria contra los cinco efectivos policiales señalados, la querella solicitó ampliar las medidas de protección para las partes y los testigos que declararon en la causa, varios de ellos bajo reserva de identidad.

Tras la presentación del escrito, ahora será la Fiscalía Federal N.º 2 de Posadas, a cargo de la fiscal federal interina Silvina Flavia Gutiérrez, la que deberá analizar los elementos incorporados por la querella, resolver sobre el avance de las imputaciones solicitadas y definir los próximos pasos procesales dentro de la investigación por la desaparición forzada de Golemba, quien vivía en Picada Indumar y tenía, al momento de su desaparición, 27 años de edad.