Mientras el Gobierno impulsa una
reforma laboral que comenzaría a tratarse en febrero en el Senado, los
indicadores del mercado de trabajo siguen mostrando un escenario adverso. El
empleo formal volvió a caer y el poder adquisitivo del salario mínimo registró
nuevas pérdidas, según un informe de la Facultad de Ciencias Económicas de la
UBA.
De acuerdo con el estudio, en
septiembre (última medición disponible), el empleo formal se redujo en 11,3 mil
puestos de trabajo. En términos desagregados, el empleo asalariado formal del
sector privado cayó en 10,6 mil puestos, mientras que el sector público se
mantuvo prácticamente sin variaciones. En tanto, el empleo asalariado formal en
casas particulares registró una baja de 2,9 mil puestos.
El informe, coordinado por Roxana
Maurizio y Luis Beccaria y elaborado por el Área de Empleo, Distribución e
Instituciones Laborales (EDIL) del Instituto Interdisciplinario de Economía
Política (IIEP), señala que desde mayo el empleo formal acumula cinco meses
consecutivos de caídas.
En la comparación interanual, el
empleo asalariado formal total en septiembre de 2025 mostró una pérdida de 57
mil puestos de trabajo, lo que representa una caída del 0,6% respecto de
septiembre de 2024. En relación con noviembre de 2023, la merma asciende a 242
mil puestos, equivalente a una contracción del 2,4%
En una mirada de más largo plazo,
desde enero de 2012, la evolución del empleo ubica la cantidad de asalariados
formales en un nivel similar al registrado en agosto de 2022, lo que refleja un
prolongado período de estancamiento del mercado laboral.
A este escenario se suma el
deterioro del poder adquisitivo del salario mínimo, vital y móvil (SMVM). En
noviembre de 2025, el salario mínimo real cayó un 0,5%, acumulando nuevas
pérdidas tras los retrocesos de octubre (-2,3%), septiembre (-2,0%), agosto
(-0,5%) y julio (-0,5%).
El informe detalla que el proceso
de fuerte caída del salario mínimo comenzó en diciembre de 2023, cuando el SMVM
se redujo un 15% real producto de la aceleración inflacionaria, seguido por una
baja aún mayor en enero de 2024, del 17%. Si bien en algunos meses posteriores
hubo incrementos nominales que acompañaron o superaron la inflación, la
tendencia general se mantuvo negativa.
En ese contexto, entre noviembre
de 2023 y noviembre de 2025 el salario mínimo real acumuló una caída del 36%,
mientras que en lo que va de 2025 la baja alcanza el 8%. Según el estudio, el
valor real del SMVM en octubre de 2025 se ubica por debajo del nivel de 2001,
previo al colapso de la convertibilidad, y muestra una erosión del 64% respecto
del máximo histórico registrado en septiembre de 2011, representando
actualmente apenas un tercio de aquel valor.