La decisión del Ministerio de Salud de la Nación y del gobierno de Javier Milei, de despedir a los profesionales a cargo del Programa Nacional de Cardiopatías Congénitas, fue analizada por el Dr. Lisandro Benmaor, quien se formó con algunos de ellos e cardiología pediátrica y aseguró que se trata de profesionales de una “expertisse extraordinaria y de una calidad científica descomunal.”
Sin embargo, en diálogo con LT4, el actual titular del Instituto de Previsión Social (IPS) aseguró, para llevar tranquilidad a las familias, que el Programa continúa funcionando, y que espera que estos despidos, no afecten a la calidad del servicio brindado. Y recalcó que las cardiopatías congénitas afectan al 1% de los nacidos vivos, con lo que, estimó que unos 5.000 bebés argentinos desarrollarán alguna patología y la mitad de estos, requerirán al menos una intervención quirúrgica, antes de cumplir un año de vida.
Benmaor conto detalles sobre cómo surgió este programa, que ya tiene 15 años de existencia y sufrió un fuerte recorte en sus recursos humanos, en parte, irremplazables. El programa fue diseñado “en aquel momento (2010 - 2011), hace varios años atrás, en el hospital Garrahan, por una necesidad imperiosa de salvar a chiquitos que lastimosamente fallecían en lista de espera para ser operados del corazón.”
“La cardiopatía congénita, es el problema del corazón de los recién nacidos. Es muy frecuente: el 1% de los recién nacidos va a tener una cardiopatía congénita, estadísticamente [hablando] y muchos de esos niños y sobre todo los que estaban en el sistema público de salud de la Argentina, no pudieron acceder a una cirugía cardiovascular”, explicó Benmaor.
En consecuencia, antes del Programa de Cardiopatías Congénitas, sólo accedían a estas cirugías, “los que tenían obra social o prepaga o tenían los recursos para la cirugía cardiovascular. Entonces la Argentina, hace muchos años, en esta cuestión de la cardiopatía congénita, era de extrema desigualdad social”, reflexionó el médico y funcionario.
“Este programa lo que hizo es igualar las condiciones y el acceso a la cirugía cardiovascular pediátrica”, enfatizó Benmaor, en contacto con LT4.
El Gobierno de Milei desarticuló el Programa Nacional de Cardiopatías Congénitas
Asimismo, el galeno subrayó que “la cardiopatía es muy frecuente. Como dijimos, [afecta al] 1% de los recién nacidos. Hoy deben estar naciendo en la Argentina aproximadamente 5.000 niños con cardiopatías congénitas y la mitad va a requerir una cirugía cardiovascular antes del año de vida”, precisó Benmaor.
“Entonces los números son muy significativos. Y para solucionar esa problemática de que muchos niños fallezcan [sin las cirugías] se crea el Plan Nacional de Cardiopatías Congénitas”, explicó.
De acuerdo con el funcionario, el PNCC funcionaba por derivación, con articulación de cada centro de salud del país. “La función era que los cardiólogos infantiles, nosotros estemos cada uno en diferentes provincias, y si nace un bebito [con cardiopatía congéenita], por ejemplo, en San José, Misiones, ese bebé se deriva al centro de referencia provincial, que nosotros es el Hospital Fernando Barreiro, que hace el diagnóstico de certeza. Se hace la denuncia al Centro Coordinador de Cardiopatías Congénitas, que funciona en el [Hospital] Garrahan. Ahí ellos, de acuerdo a la complejidad de la cirugía determina si tiene que ir a un centro de alta complejidad como Garrahan, Hospital de Niños de La Plata, Hospital de Niños de Buenos Aires, etcétera, o de mediana complejidad como Corrientes”, ponderó Benmaor.
“Entonces todo ese circuito con cursos de preparación para neonatólogos, obstetras, ginecólogos, pediatras, enfermería con mucha capacitación en lo que es prevención también, todo eso hacia el centro coordinador”, precisó el cardiólogo pediátrico.
En esa línea, Benmaor insistió, para llevar tranquilidad a la población, que actualmente “el programa tiene continuidad. Se sigue trabajando sin problemas en principio. Lo que ha sucedido es que el Ministerio de Salud de la Nación ha despedido a una serie de profesionales especialistas que eran los coordinadores del Centro Coordinador de Cardiopatías Congénitas”, sostuvo el funcionario del IPS.
“Eso me consta porque muchos de los que estaban ahí son amigos míos, incluso con algunos de ellos yo estudié toda la carrera. Así que los conozco muy bien. Son de una expertisse extraordinaria y de una calidad científica descomunal. Bueno, han sido despedidos lastimosamente, porque realmente la calidad humana y científica era descomunal. Y eso hacía mucho la calidad del programa”, describió Benmaor sobre los despidos dispuestos por el ministro ultraderechista Mario Lugones.
“Esperemos que con este recorte de personal, no se interfiera en la calidad del programa en sí”, expresó el funcionario.