Un impactante informe elaborado por el diputado provincial Cristian Castro (PAyS) sobre la superficie implantada con yerba mate en Misiones, confirma un importante incremento de las plantaciones del cultivo emblemático de la economía regional de la provincia: serían 60 mil hectáreas con nuevos cultivos que, en los próximos años, impactarán en los precios.
Como es de público conocimiento, la yerba tarda unos 5 años en dar sus frutos en cosecha, por lo que las nuevas plantaciones de los últimos años, incrementará la oferta de materia prima, impactando negativamente en los precios, actualmente desregulados por el gobierno ultraderechista de Javier Milei y el nuevo directorio del Instituto Nacional de la Yerba Mate.
Según el informe difundido por el diputado Castro, sobre la “Evolución general de la superficie implantada”, “entre 2016 y 2025, la superficie total de yerba mate en Argentina pasó de 165.326 ha a 231.352 ha [+66.026 hectáreas] , lo que implica un crecimiento acumulado cercano al 40%. Este aumento no fue lineal: se observa una aceleración clara a partir de 2021, seguida de una desaceleración marcada en 2024–2025, cuando el crecimiento interanual se reduce a valores inferiores al 1%”, detalló el legislador.
“Desde el punto de vista cuantitativo, esto sugiere que el sistema productivo ingresó en una fase de maduración, con menor incorporación de nuevas hectáreas y una probable transición hacia problemas de excedente estructural”, detalla Castro.
Por otra parte, el legislador ratifica con los datos del INYM, que “Misiones concentra históricamente la mayor parte de la superficie yerbatera del país y refuerza ese liderazgo en el período analizado:
2016: 144.118 ha
2025: 203.692 ha
Esto representa un incremento absoluto de casi 60.000 ha, equivalente a un +41,3% respecto del año base. Medido como índice (base 2016 = 100), Misiones alcanza 141,3 en 2025, superando claramente a Corrientes”, precisa el legislador.
“Desde una mirada productiva, este dato es central: la expansión del área yerbatera fue traccionada principalmente por Misiones, tanto por plantaciones nuevas como por superficies existentes. Esto refuerza el peso estratégico de la provincia, pero también la expone más fuertemente a los riesgos de sobreoferta y caída de precios al productor”, planteó Castro sobre el avance de las implantaciones.
En un tramo saliente del informe, el diputado del PAyS reveló que “los gráficos de base 2016 muestran un dato clave: a partir de 2022, Misiones crece más rápido que Corrientes, ampliando la brecha relativa entre ambas provincias”.
De acuerdo con el razonamiento de Castro, ese proceso indicaría que “el núcleo del crecimiento yerbatero está en Misiones, y cualquier política de ordenamiento, regulación de nuevas plantaciones o sostenibilidad del sistema debe tener a Misiones como eje central, porque allí se define el equilibrio global del sector.”
En tanto, en el periodo 2024 – 2025 “el crecimiento interanual total del país cae a: 3,64% en 2024 y 0,48% en 2025. Desde el análisis de datos, esto marca un punto de inflexión. Desde el análisis productivo, es una señal clara de: saturación del área implantada, mayor presión sobre precios, y necesidad urgente de políticas activas de ordenamiento, trazabilidad y planificación, como cupos, y herramientas de regulación (por ejemplo, ley mercado o cetro de acopio CEMACoP, sistemas tipo BEY o control de nuevas plantaciones)”, puntualizó el diputado en el informe, sobre los problemas relacionados a la desregulación completa de las plantaciones.
Como conclusión, Castro sostiene en el informe que “los datos muestran con claridad que el problema central del sector yerbatero no es la falta de producción, sino la velocidad y magnitud de la expansión de la superficie, especialmente en Misiones. Sin instrumentos de regulación y sin una estrategia de agregado de valor, esta dinámica tiende a debilitar al productor primario, concentrar rentas aguas abajo y generar inestabilidad estructural”, advirtió el legislador.
“Los números confirman lo que el territorio ya siente: más hectáreas no significan necesariamente más ingresos, y el desafío actual es ordenar, equilibrar y hacer sostenible el crecimiento”, sentenció.
Respecto del avance de las plantaciones de yerba mate, que no es un fenómeno nuevo, pero sí se exacerbó con el gobierno ultraderechista de Javier Milei, que firmó el DNU 70/23 y el Decreto 812/25, que apuntan a la desregulación casi completa de la actividad, algunos productores sienten “disconformidad” con el INYM.
“Gente de la ruta 14 [pequeños productores] plantearon que los inspectores de INYM no hacen bien los controles”, contó una fuente del sector. “El enojo con el INYM es porque en los últimos 10 años se plantaron 60.000 hectáreas. Siendo que había una resolución que prohibía plantar más de cinco hectáreas por productor”, explicaron fuentes del sector productivo, en estricto off-the-record.
En ese contexto, “el productor dice ‘al chico lo controlaban, le prohibían y el grande plantaba igual’”, revelaron las fuentes.