El jefe de Gabinete, Manuel Adorni, expuso este miércoles
ante la Cámara de Diputados de la Nación. En este contexto, el Gobierno
nacional ratificó su postura sobre la desregulación del mercado yerbatero, defendió
el modelo aplicado tras el DNU 70/23, asegurando que no habrá fijación de
precios, ni medidas específicas para sostener a los productores e industrias.
Para la administración libertaria, la actividad yerbatera atraviesa
una etapa de “sinceramiento y recuperación”, basada en la desregulación del
mercado y en una mayor orientación exportadora.
Para ello, el gobierno basó su argumento en datos del
Instituto Nacional de la Yerba Mate (INYM) que indican que la salida de molinos
con destino al mercado interno alcanzó en 2025 las 266.834 toneladas, un 3,11%
más que en 2024.
Cabe mencionar que dicho indicador coexiste con una caída
del consumo acumulado en los últimos años, ya que las ventas internas, en los últimos
años, bajaron de 285,3 millones de kilos a 266,8 millones, lo que significa una
disminución del 7,1%.
“El mercado yerbatero ha demostrado una notable capacidad de
autorregulación”, afirmó Adorni en las respuestas enviadas al Congreso.
También, recordó que el INYM ya no tiene facultades para fijar precios mínimos
bajo el actual marco normativo.