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Politica

A “Nacho” Arrechea le quedó grande el cargo y su incapacidad de gestión lo deja afuera de la EBY

Esta semana se confirmó una versión que hace varios días venía cobrando fuerza: la salida de Ignacio Barrios Arrechea de la dirección ejecutiva de la Entidad Binacional Yacyretá (EBY).

El misionero que desde junio de 2020 está al frente del organismo, puso de disposición su renuncia, que en las próximas horas sería ratificada por la Presidencia de la Nación, marcando el final de un mandato que no duró ni dos años.

El empresario maderero e hijo del exgobernador radical de Misiones, Ricardo Barrios Arrechea, que no tenía ninguna experiencia política previa, llegó al cargo de director de la EBY gracias a su afinidad con la vicepresidenta, Cristina Fernández. Un verdadero regalo caído del cielo para el joven.

Sin embargo, raídamente quedó en evidencia lo que desde afuera muchos presumían que iba a suceder: el cargo le quedó demasiado grande a “Nacho”.

Si bien desde el entorno de Arrechea señalan que la decisión de “renunciar” es producto de los rumores que empezaron a circular y para descomprimir la situación, quienes siguen de cerca las acciones que se ejecutan en la EBY no dudan en afirmar que su salida se debe a la falta de gestión.

Incapacidad o inexperiencia. Quizás un poco de ambas condiciones marcaron el corto camino de “Nacho” al frente de la dirección de la Entidad, que ya venía de una gestión para el olvido después de cuatro años del macrista Martín Goerling.

Arrechea, que ahora espera la resolución del Gobierno nacional sobre su futuro (aunque sus horas al frente de la EBY estarían contadas) basó su trabajo en una serie de obras de ampliación del complejo a partir de la concreción de la obra del brazo Aña Cuá, aunque esto no fue suficiente. De hecho, hace varios meses que en el seno interno de la Entidad se venía cuestionando al camporista misionero por falta de resolución de los problemas.

Muchos recuerdan además que a sólo cinco meses de haber asumido, Arrechea quedó en la mira por la polémica adjudicación de los transformadores y la estación de maniobra de 500 kV que se destinaron a la obra de ampliación de la central hidroeléctrica en el brazo de Aña Cúa. En ese momento, resolvió declarar ganador de la licitación al consorcio que tenía la cotización más alta por el suministro y el montaje de los equipamientos de transmisión.

Cabe recordar que “Nacho” ya había sido empleado de Yacyretá durante diez años. Llegó al cargo máximo de la entidad binacional propuesto por la vicepresidenta Cristina Fernández de Kirchner, a quien conoció en 2014. En ese momento, se sumó a las filas camporistas y fortaleció su relación con Máximo Kirchner a instancias de su prima, Natalia Mercado, la fiscal de El Calafate, que fue su madrina de boda.

Junto con Barrios Arrechea ingresaron al directorio ejecutivo de Yacyretá: Fiaban Ríos, exintendente de Corrientes que ahora suena como su posible reemplazante; y Fernando Zamudio, referente del Instituto Patria y esposo de la diputada nacional de La Cámpora por Misiones, María Cristina Brítez.

A diferencia de lo ocurrido en otras áreas oficiales, Barrios Arrechea no removió al grupo de técnicos y asesores que aterrizaron en la entidad durante el gobierno de Mauricio Macri. Según algunos políticos misioneros, no sería extraño que la “línea” de Yacyretá identificada con la anterior gestión macrista haya sido la que le llevó a firmar a Barrios Arrechea la polémica adjudicación de los transformadores.

Arrechea EBY

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