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Ni gris ni épico: es, a secas, solo un cargo institucional

Publicado 14/01/2020 | 09:15

“No soy de aquí ni soy de allá…”, estribillo del tema musical de Rodolfo Enrique Cabral, podría retratar de manera quirúrgica la actualidad (versátil) del ¿misionero? Sergio Lanziani, actual Secretario de Energía de la Nación. 

POSADAS - BUENOS AIRES. Solo habían pasado unas horas de la foto que mostraba a Sergio Lanziani asumiendo el cargo de secretario de Energía de la Nación, cuando el primer conflicto aparecía y venía desde adentro. El pasado viernes, dos días después de haber sido designado oficialmente como subsecretario administrativo, Maximiliano Galli renunciaba al área presidida por el misionero revelando una trama de enfrentamientos internos.  

“Hoy, los empoderados para hablar de Energía son Kulfas (ministro de Producción) y Nielsen (presidente de YPF), con ellos hablan los gobernadores de las provincias petroleras. Si tiene que pasar por el despacho de Lanziani, pasan, pero sólo por un tema institucional”, expresó el renunciante, dejando en claro su desacuerdo con Lanziani. 

El ingeniero nuclear oriundo de Campo Grande asumió formalmente en el cargo el viernes 10 de enero. Trascendió que su desembarco a Energía llegó a partir de su cercana relación, primero con el rovirismo en Misiones y luego esto le sirvió como puente con el presidente, Alberto Fernández; asimismo su designación generó discrepancias y cimbronazos tanto a nivel nacional como en el seno de la política misionera. 
 
Además, en las últimas horas sonó con fuerza la información que el elegido para dirigir la Entidad Binacional Yacyretá (EBY) sería el contador misionero Walter Tamis, un hombre de confianza de Lanziani.
Tamis ya trabajó con Lanziani en la Secretaría de Energía de Misiones, durante su gestión en el gobierno de Hugo Passalacqua. Aunque oficialmente evitaron confirmarlo, para su designación al frente de Yacyretá sólo faltaría la aprobación final de Fernández y la publicación en el Boletín Oficial.

La designación de Tamis en la EBY sería un pseudo triunfo de Lanziani en la interna del Frente Renovador misionero, ya que el rovirismo y el clossismo se disputan el lugar, que implica el manejo de una millonaria caja.

Fuentes al tanto de la interna indicaron que la Renovación habría vetado al hombre que Lanziani pretendía dejar como secretario de Energía en Misiones, lo que desencadenó el cortocircuito. Se trata de Osvaldo Arrúa, histórico colaborador de Lanziani, que el miércoles fue designado como subsecretario de Energía Eléctrica.

Cabe destacar que desde que se conoció que ocuparía un cargo a nivel nacional, la relación de Lanziani con los dirigentes de la Renovación, donde hizo la mayor parte de su carrera política, se enfrió, al punto tal que no mantiene contacto directo con muchas de las autoridades, según reconoció el propio presidente de Energía de Misiones, Guillermo Aicheler, en una entrevista reciente brindada a Agencia Hoy Y LT4.

Lanziani tampoco dejó muy buenos recuerdos en su paso por la Secretaría de Energía de Misiones, donde dejó un tendal de proyectos inconclusos, rompió relaciones con quienes lo ayudaron y “convirtió el organismo en un comité del kirchnerismo”, dicen los que conocen sus pasos.

Además de ser ingeniero nuclear graduado del Instituto Balseiro, el actual funcionario nacional también estudió ingeniería en el Instituto Tecnológico de Buenos Aires (ITBA) y se perfeccionó en Finanzas, Contabilidad Empresaria, Estudio y Análisis de Proyectos Industriales en la Universidad de Buenos Aires (UBA).

En su carrera profesional fue profesor de la cátedra de Física en la Universidad Nacional de Misiones, investigador en el Centro Atómico Constituyentes, consultor del Banco Mundial en el área de Selección y Ejecución de Proyectos Participativos de Inversión Social.

Tras militar en la UCR fue candidato a intendente de Posadas en 2011; luego (como muchos opositores) cambió de idea y tuvo “afinidad” con el oficialismo provincial. Tanta afinidad que asumió como ministro de Hugo Passalacqua (FR) en 2015. En 2019 cobró importancia la demanda que inició contra Nación por las regalías de la represa Yacyretá, logrando que el gobierno de Mauricio Macri le reconozca el derecho a regalías por medio del cual se le descuenta el 30% de la factura que paga Misiones a la compañía mayorista del mercado eléctrico, Cammesa.

Si bien el reconocimiento de regalías representa cerca de 2000 millones de pesos por año, la prestadora del servicio eléctrico de Misiones es actualmente la mayor deudora de Cammesa, con un rojo que supera los 6200 millones de pesos.

En Buenos Aires, su postulación a la Secretaría de Energía de la Nación cosechó varias críticas, fundamentalmente a raíz de que el principal tema que deberá abordar es la política hidrocarburífera, con Vaca Muerta a la cabeza, cuando su especialidad es la energía hidroeléctrica y nuclear. Es por eso que el presidente si bien cumplió con su palabra de “vestirlo” con el cargo de Secretario de Energía, el comunicado del renunciante Maximiliano Galli, muestra que el lugar que ocupa del misionero es estrictamente institucional.

Paralelamente en Misiones observan con desconfianza el actuar de Lanziani. Ya no atiende teléfonos con característica 376; solo atiende los de Kulfas o Nielsen, que lo llaman solo para decirle: “hace esto, hace lo otro, firma aquello…”, puesto que el ingeniero nuclear mostró que tanto en Nación como en Provincia no es “ni gris ni épico”, solo, a secas, acalora un sillón. Por donde se analice, es un desperdicio y hasta perjudicial para la provincia. Un cargo tan relevante en manos de un misionero, con nula decisión.