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Un día como hoy se reconocía por primera vez la Independencia argentina

Publicado 20/08/2019 | 09:05

Se trató del Reino de Sándwich, hoy Hawái, que durante la Segunda Guerra Mundial fuese el escenario donde comenzara la confrontación bélica entre ese país y el Imperio del Japón.

El 20 de agosto de 1818 se produjo el primer reconocimiento de la Independencia argentina por otro país. Se trató del Reino de Sándwich, hoy Hawái, el quincuagésimo de los Estados Unidos de América y el que durante la Segunda Guerra Mundial fuese el escenario donde comenzara la confrontación bélica entre ese país y el Imperio del Japón que diera inicio a la misma mediante el ataque y la ocupación de ese territorio insular.

Hawai fue el primer país que reconoció la independencia de lo que hoy conocemos como Argentina. Lo hizo dos años más tarde, en 1818. Posteriormente lo hicieron Portugal en 1821, Estados Unidos en 1822 e Inglaterra en 1823.   España no reconoció su independencia hasta 1863.


En 1818, el rey Kamehameha I firma un tratado con el capitán Hipólito Bouchard en el que entre otras cosas, Hawái se convierte en el primer país en reconocer la independencia de las Provincias Unidas del Río de la Plata. El 17 de agosto de 1818, Bouchard arribó a la bahía de Kealakekua, donde se encontraba un pequeño puerto, en la costa oeste de la isla de Hawái. Al fondear, una canoa tripulada por nativos se les acercó y les informó, en un rudimentario inglés, que en el puerto se encontraba una corbeta que pertenecía al rey Kamehameha I, pero que anteriormente había sido española. También les indicaron que la noche anterior había zarpado una fragata con rumbo desconocido.

Bouchard decidió perseguir la fragata, que pronto tuvieron a la vista porque la falta de viento la había clavado en el mar. Le ordenó a Sheppard que tomara un bote y preguntara al comandante de la fragata sobre la nave que se encontraba en el puerto hawaiano. Tras las indagaciones, Sheppard informó que se trataba de la Santa Rosa o Chacabuco, una corbeta que había zarpado de Buenos Aires en los mismos días que La Argentina. La tripulación de la Santa Rosa se había amotinado en las costas de Chile, y había cambiado el rumbo hacia Hawái.Tras enterarse del destino de la Santa Rosa, Bouchard ordenó a la fragata regresar al puerto, ya que sospechaba que entre su tripulación se encontraban algunos de los amotinados. Tras revisar la tripulación, reconoció a nueve hombres que había visto en Buenos Aires y, como castigo, les puso una barra de hierro que les aferraba los pies y las manos. Tras un interrogatorio averiguó que los líderes de la revuelta se encontraban en la isla de Kauai.

Al llegar al puerto se encontró con la Santa Rosa prácticamente desarmada, por lo que decidió reunirse con el rey Kamehameha I vestido con su uniforme de Teniente Coronel de las Provincias Unidas del Río de la Plata. Durante el encuentro, Bouchard le demandó la devolución de la corbeta. Sin embargo, el rey argumentó que había pagado por ella y que merecía una compensación. Diversos autores afirman que durante esta reunión Kamehameha I reconoció la soberanía de las Provincias Unidas.

Tras la negociación, el rey le entregó al corsario argentino pocos víveres, argumentando que su isla se encontraba escasa de comestibles y que podía aprovisionarse en Morotoi. El 26 de agosto se hizo cargo de la Santa Rosa, embarcación a la que tuvo que rearmar para darle utilidad. Tras comprar víveres en Morotoi, el 1 de octubre fondeó en la isla de Kauai. Allí capturó a quienes habían realizado el motín de la Santa Rosa, fusilando a los líderes y castigando con doce azotes