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29 de junio: ¿Por qué se celebra el Día del Camarógrafo?

Publicado 29/06/2020 | 08:50

El 29 de junio se conmemora en nuestro país el Día del Camarógrafo Argentino. En este día pero del año 1973 el reportero argentino Leonardo Henrichsen, quien estaba trabajando para la televisión sueca, fue asesinado por fuerzas militares opositoras al gobierno constitucional de Salvador Allende en la ciudad de Santiago de Chile.

Por este trágico suceso, la Ley Nº 23.689 establece que el 29 de Junio es el Día del Camarógrafo Argentino. Ésta fue sancionada el 19 de julio de 1989 y promulgada el 8 de agosto del mismo año.

Quién era Leonardo

Leonardo Henrichsen nació en Buenos Aires el 29 de mayo de 1940. Fue aprendiz en ‘Sucesos Argentinos’, el recordado noticiero cinematográfico. Allí tuvo como maestro al “Polaco” Tadeo Bortonowski, destacado reportero y corresponsal de guerra.

Quizás guiado por este espíritu, fue que Henrichsen cubrió periodísticamente multitud de acontecimientos clave de todo el continente americano. Desde los dos últimos meses de la guerrilla del Che Guevara en Bolivia, hasta la muerte de Robert Kennedy, o los célebres secuestros del empresario Oberdan Sallustro y los de embajadores de Alemania y Suiza, en Brasil y Guatemala.

Su lente estuvo presente en 21 golpes de Estado, siendo el primero de ellos el de 1963 contra el presidente de la República Dominicana Juan Bosch.

En nuestro país su primer trabajo de trascendencia fue la cobertura del enfrentamiento entre Azules y Colorados en el año1962. Con sus jóvenes 22 años su osadía llegó a registrar a un avión de combate, en vuelo rasante, cuando ametrallaba las vías del ferrocarril.

Osado y valiente, así era el “Sueco” Henrichsen.

Los sucesos de Santiago

Leonardo era corresponsal exclusivo para la Televisión Nacional de Suecia (TSV) y se encontraba en la ciudad de Santiago para cubrir los acontecimientos violentos que se estaban sucediendo. Ese 29 de junio junto al periodista Jan Sandquist debían realizarle una entrevista al senador Volodia Teitelboim.

Leonardo tomó su cámara para registrar el momento. Eran aproximadamente las 9 de la mañana.Los seis Tanques del Regimiento N°2 de Blindados, comandadas por el Teniente Coronel Roberto Souper, atacaron al Palacio de La Moneda (sede del gobierno de Chile).

Dicen que la cámara es la herramienta de registro más preciso y verídico que existe. Puede plasmar una crónica casi por sí misma, sin mediaciones de voz, ni palabras escritas.

Las corridas de la gente, el ruido de los vehículos militares, los gritos, las voces de alto, el tableteo incesante de los disparos.

La cámara registra todo. La gente, las corridas, La cámara registra el momento.

El “Sueco” se establece, encuadra perfectamente e inmortaliza el momento con una generosa frialdad, digna de los hombres bien plantados.

Suena el primer disparo que da en su cuerpo. Leonardo se tambalea pero no cesa, ni retrocede. Sigue filmando y logra captar que le siguen disparando hasta que su cuerpo no da más y cae, ya sin vida.

Jan Sandquist lo tomó en sus brazos y no pudo impedir que los soldados le quiten la cámara. La arrojaron a una alcantarilla para borrar el crimen, para quedar impunes.

La crónica dirá que horas después periodistas chilenos, quienes vieron todo, llegaron hasta el lugar y recuperaron la filmadora portátil marca Eclair. Gracias a ello y puesta a salvo en la Argentina un mes después se pudo revelar el material. Y ya todo es historia.

Cuarenta años después, el 29 de junio de 2013, la alcaldesa de Santiago Carolina Tohá instaló una placa conmemorativa en el lugar exacto donde fue asesinado, en la esquina de Agustinas y Morandé.

La identidad de su asesino,el Cabo Héctor Hernán Bustamante Gómezse conoció recién en 2005.

Estar en lugares difíciles significa que en situaciones críticas hay que tomar decisiones difíciles. El no vaciló y mostró al mundo entero el horror que se viviría en Chile meses después. Fueron segundos, pero hasta hoy son eternos.

El recuerdo eterno para Leonardo Henrichsen por su valor y su mensaje.