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El consumo de carne vacuna llegó al punto más bajo de los últimos diez años

Publicado 09/10/2019 | 07:45

Según CICCRA, la faena del pasado mes de septiembre fue de 1,2 millones de cabezas, que marca un aumento del 16,7% en relación al año pasado.

En el último trimestre del año y a menos de un mes para las elecciones presidenciales, la ganadería argentina sigue ofreciendo una imagen de contrastes bien marcados. Según el último informe de la Cámara de la Industria y Comercio de Carnes y Derivados (CICCRA), la faena bovina finalizó septiembre en 1,20 millones de cabezas, que representa un incremento de 16,7% en relación al mismo mes de 2018.

Esta cifra puede analizarse desde varias miradas. Por un lado y de acuerdo a la entidad, constituye el mejor guarismo de los últimos diez años, pero al hilar más fino entienden que en industria y producción existe “un gran interrogante respecto de las próximas elecciones”.

Al gran momento que vive la exportación, con el mercado chino como protagonista estelar, se contrapone la situación en el mercado interno. En este contexto, el presidente de CICCRA, Miguel Schiariti, estimó que los productores ganaderos siguen en una fase de contracción de sus rodeos, con una participación de hembras en la faena que muestra una tendencia alcista.

Según CICCRA, la faena del pasado mes de septiembre fue de 1,2 millones de cabezas, que marca un aumento del 16,7 por ciento en relación al año pasado. Pero preocupa la alta participación de hembras y la fuerte caída en el consumo.

En el último trimestre del año y a menos de un mes para las elecciones presidenciales, la ganadería argentina sigue ofreciendo una imagen de contrastes bien marcados. Según el último informe de la Cámara de la Industria y Comercio de Carnes y Derivados (CICCRA), la faena bovina finalizó septiembre en 1,20 millones de cabezas, que representa un incremento de 16,7% en relación al mismo mes de 2018.

Esta cifra puede analizarse desde varias miradas. Por un lado y de acuerdo a la entidad, constituye el mejor guarismo de los últimos diez años, pero al hilar más fino entienden que en industria y producción existe “un gran interrogante respecto de las próximas elecciones”.

Al gran momento que vive la exportación, con el mercado chino como protagonista estelar, se contrapone la situación en el mercado interno. En este contexto, el presidente de CICCRA, Miguel Schiariti, estimó que los productores ganaderos siguen en una fase de contracción de sus rodeos, con una participación de hembras en la faena que muestra una tendencia alcista.

El consumo interno sigue en caída libre y en los primeros nueve meses del año cayó un 10,5% en relación al año anterior, con 50,8 kilos anuales por habitante y en este rubro, las cifras de los últimos años muestran una tendencia cada vez más a la baja.

De acuerdo a estadísticas del Instituto de Promoción de la Carne Vacuna Argentina (IPCVA), en  últimos diez años descendió en 18 kilos, tomando como base  los 68,7 kilos que los argentinos consumían en 2009. Esta cifra se explica en parte por el avance de las carnes aviar y porcina, potenciada en los últimos tres años por la pérdida del poder adquisitivo del salario.

En la vereda opuesta, la foto es diferente y muestra a una industria exportadora que trabaja al máximo de su capacidad operativa, con nuevas plantas listas para vender al extranjero y estimaciones que indican que el año cerrará con más de 700.000 toneladas exportadas.

Ante este escenario favorable en el mercado externo,  con una caída en la rentabilidad de los esquemas de cría y descontando un triunfo en las presidenciales del candidato del Frente de Todos, Alberto Fernández, desde CICCRA analizaron que los ganaderos “adelantaron la decisión de achicar los stocks, aumentando la faena de hembras a niveles casi nunca antes vistos”.

Este porcentaje que menciona la entidad para el período enero- septiembre es del 49,1% y es un tema que divide las aguas en la cadena de ganados y carnes nacional. Mientras que el consumo advierte cada vez sobre esta situación –que podría tener un impacto en el mediano plazo sobre el stock bovino- la industria exportadora no ve una amenaza en esta tendencia.