Leonardo Stelatto integra ese grupo.
Su crecimiento político nunca estuvo ligado a la
confrontación permanente ni a la necesidad de ocupar el centro de la escena.
Tampoco edificó su trayectoria sobre una estructura propia o una lógica de
internas. Su recorrido fue diferente. Primero al frente de la Dirección Provincial de Vialidad y luego como
intendente de Posadas, fue acumulando experiencia en dos ámbitos donde los
resultados dependen menos del discurso y más de la capacidad de administrar
recursos, ejecutar obras y resolver problemas concretos.
Su paso por Vialidad coincidió con uno de los períodos de
mayor inversión en infraestructura vial que atravesó Misiones. Posteriormente, ya como jefe comunal
de Posadas, trasladó esa impronta a la administración municipal.
Durante los últimos años, la capital provincial experimentó
una transformación visible. La
ejecución de obras públicas, la recuperación de espacios urbanos, las mejoras
en la movilidad, la modernización administrativa y la incorporación de
herramientas de planificación consolidaron un modelo de gestión que hoy
constituye el principal activo político del intendente.
Eso no implica desconocer las dificultades que enfrenta la
ciudad. Ninguna administración está exenta de ellas. De hecho, esta semana Stelatto reconoció
públicamente que el municipio atraviesa un escenario financiero cada vez más
exigente, donde los ingresos crecen por debajo de los costos de funcionamiento.
Lejos de minimizar esa realidad o atribuirla exclusivamente
a factores externos, sostuvo que el desafío consiste en administrar con mayor
eficiencia, establecer prioridades y sostener los servicios públicos aun en un
contexto económico complejo. La
definición refleja una concepción de gobierno donde la gestión no termina
cuando se inaugura una obra, sino que continúa en la capacidad de mantenerla,
financiarla y garantizar su funcionamiento a largo plazo.
Ese perfil también quedó reflejado durante el acto por el
Día de la Independencia. Allí
sostuvo que la unidad resulta tan importante como la libertad y advirtió que la
política no puede quedar atrapada en disputas personales o intereses
sectoriales mientras la sociedad demanda soluciones concretas.
“No nos
salvamos solos; nos salvamos entre todos o nos hundimos entre todos”,
sintetizó.
La frase trasciende el contexto del acto porque coincide con
una característica que viene marcando su construcción política. Mientras otros
dirigentes comenzaron hace tiempo a acelerar posicionamientos internos y
especulaciones electorales, Stelatto mantuvo una agenda centrada casi exclusivamente
en la gestión municipal.
Incluso cuando fue consultado sobre su relación con Hugo
Passalacqua evitó alimentar interpretaciones vinculadas a internas partidarias.
Confirmó que mantienen un diálogo permanente, aunque explicó que esas conversaciones
giran principalmente alrededor de la gestión y de las necesidades de Posadas y
de la provincia. La política
—dijo— tendrá su momento.
Ese momento
comenzó a tomar mayor dimensión esta semana.
El miércoles por la noche, alrededor de cincuenta referentes
históricos de Encuentro Misionero participaron de una reunión en el Club
Legislativo. Según distintas
fuentes que asistieron al encuentro, el consenso predominante fue que Stelatto
aparece hoy como el dirigente con mayores condiciones para expresar la continuidad
del proyecto político de cara al próximo proceso electoral.
Más allá de
que no hubo proclamaciones formales ni definiciones institucionales, la reunión
dejó un dato político relevante: dentro del espacio comenzó a consolidarse una
mirada compartida sobre el rol que podría ocupar el actual intendente en la
etapa que viene.
Ese respaldo no parece responder a una negociación
coyuntural ni al equilibrio entre sectores internos. Más bien se presenta como el resultado de un
proceso de construcción que lleva varios años y que encuentra su principal
sustento en una gestión con alto nivel de conocimiento público y una imagen
asociada a la administración antes que a la confrontación.
La política suele intentar instalar liderazgos con rapidez. Sin embargo, los dirigentes que
logran consolidarse suelen hacerlo después de haber atravesado distintas
responsabilidades, administrado escenarios complejos y construido confianza mediante
resultados sostenidos.
En ese
sentido, Stelatto reúne una combinación de atributos que hoy adquiere
relevancia dentro del oficialismo: experiencia ejecutiva, conocimiento del
funcionamiento del Estado, respaldo electoral, una imagen pública vinculada a
la gestión y un perfil que ha permanecido relativamente al margen de las
disputas internas.
Nada de eso garantiza, por sí solo, un eventual éxito
electoral. Gobernar una
provincia implica desafíos muy distintos a los de administrar una ciudad y
Misiones presenta realidades productivas, económicas y sociales mucho más diversas
que las de la capital.
Sin
embargo, la reunión realizada en el Club Legislativo dejó una señal política
concreta: dentro de Encuentro Misionero comienza a fortalecerse la idea de que
Leonardo Stelatto reúne hoy las condiciones para ocupar un lugar central en la
discusión sobre el futuro del espacio.
Más que
inaugurar una candidatura, el encuentro pareció reconocer un proceso de
acumulación política que viene desarrollándose desde hace varios años.