En las últimas horas, el Tribunal Penal 1 de la Primera Circunscripción Judicial resolvió negarle el beneficio subsidiario de prisión domiciliaria para Germán Kiczka, condenado en abril de 2025 a catorce años de cárcel por tenencia, facilitación y distribución de material de abuso sexual infantil (MASI).
Según informó Primera Edición, el pedido de su abogado defensor Gonzalo Rafael De Paula, insistía en que su representado sea beneficiado con el arresto morigerado acompañado de su esposa en Apóstoles, pero también solicitaba el cese de la prisión preventiva porque la condena respectiva fue apelada. Según el planteo del abogado, el fallo no está firme y transita los pasos de análisis superiores en el Superior Tribunal de Justicia.
El pedido de la defensa en este caso fue acogido parcialmente favorable por la jueza Viviana Gladis Cukla, quien rechazó el cese de la prisión preventiva, pero vio posible que aguarde en su casa y bajo la tutela de su pareja, y no en la Unidad Penal VIII Cerro Azul del Servicio Penitenciario Provincial.
Una semana antes de pedir una audiencia ante los jueces, a los hermanos Kiczka le descubrieron un teléfono celular y una notebook, ambos dispositivos prohibidos para el uso en celda.
Germán (45) y Sebastián Kiczka (48) fueron hallados culpables el 16 de abril de 2025 a catorce y doce años de prisión, respectivamente, por tenencia, facilitación y distribución de archivos de abuso sexual infantil y un hecho de abuso sexual simple (delitos previstos en el artículo 128 y 119 del Código Penal Argentino)
El caso representó el final de la carrera política de Germán Kiczka, que en 2024 llegó a reunirse con el entonces Secretario de Prensa de la Nación, Eduardo Serenellini en la Casa Rosada. Del encuentro, Kiczka participó como asesor de la diputada nacional (mandato cumplido) Florencia Klipauka Lewtak. También estuvo su amigo y jefe político, el exdiputado provincial Pedro Puerta, que era el presidente del partido Activar, del que Kiczka fue tesorero y uno de sus principales dirigentes.