Gustavo Alfaro descartó este domingo cualquier postura
defensiva ante las críticas del ex arquero José Luis Chilavert y afirmó que el
duelo de Paraguay contra Alemania, válido por los 16avos de final del Mundial
2026, representa una oportunidad para seguir escribiendo la historia.
“Si él decide pegarme es un problema de él, no mío”, declaró
el entrenador en conferencia de prensa desde Boston.
El seleccionador argentino respondió así a las declaraciones
del ex arquero albirrojo, quien lanzó duras críticas contra su gestión al
frente de la Albirroja tras el empate de Paraguay con Australia. Alfaro reveló
que prefería otro tipo de interlocución: “Me hubiese gustado que Chilavert, en
lugar de ser un francotirador, me hubiese llamado y que me diga: ‘Gustavo, me
gustaría hablar con Orlando’. Como lo hizo Roque Santa Cruz el otro día con los
delanteros”, señaló.
El técnico también recordó un episodio personal con el ex
arquero: hace algunos años, Chilavert le dijo en un estadio que tenía intención
de tomar las riendas del fútbol paraguayo y que lo quería como entrenador.
Lejos de guardar rencor, Alfaro trasladó el foco hacia la construcción
colectiva: “Si nosotros queremos un Paraguay grande, tenemos que construir a
que Paraguay sea grande".
Sobre el choque ante Alemania, cuatro veces campeón del
mundo y uno de los candidatos al título, el DT rechazó cualquier complejo de
inferioridad. “Reconocerse inferior no es sentirse inferior. ¿Cómo me van a
decir que somos una selección de tercer nivel, si yo me considero una selección
de primer nivel?”, afirmó ante los medios paraguayos.
“Jugar contra Alemania es un privilegio y una oportunidad
para seguir haciendo historia”, subrayó Alfaro, quien también cuestionó las
condiciones logísticas previas al partido. El seleccionador explicó que
solicitó más tiempo de descanso y señaló que el plantel llegó a Boston apenas
un día antes, con una hora adicional de viaje. “No son las condiciones ideales
para enfrentar a una selección como Alemania”, admitió, aunque aclaró que eso
no modifica la convicción del grupo.
El técnico también salió al cruce de las interpretaciones
sobre sus declaraciones del día anterior, cuando comparó el valor de mercado de
jugadores turcos con el del plantel paraguayo. “No era para menospreciarlos.
Nosotros vamos a demostrar que por más que dos jugadores valgan más que
nosotros, vamos a superarlos”, aclaró Alfaro. “Lo que vale es cuando uno tiene
un corazón puesto al servicio del equipo. Esas cosas generan desafío”, añadió.
La narrativa de la adversidad superable es el eje del
discurso de Alfaro desde su llegada a la selección. “Nos tocó agarrar una
selección que estaba devastada. Después de las derrotas de la Copa América, no
creo que haya alguien que pensara que Paraguay iba a estar en la Copa del
Mundo", recordó. El técnico destacó que ese plantel ya midió fuerzas con
Argentina y Brasil durante el proceso clasificatorio y salió adelante en ambos
casos.
"Ya hemos estado frente a Argentina, a Brasil, equipos
de la misma envergadura o más envergadura de la que eventualmente pueda tener
Alemania. Ya los hemos enfrentado y por qué no ahora”, planteó Alfaro. El
entrenador subrayó que todos los amistosos preparatorios desde la clasificación
al Mundial estuvieron orientados a este tipo de escenarios.
Respecto a su continuidad al frente del equipo, Alfaro evitó
comprometerse y explicó que primero quiere evaluar si el país está en
condiciones de sostener un proceso. El presidente de la Asociación Paraguaya de
Fútbol (APF), Robert Harrison, ya le planteó la posibilidad de seguir, pero el
técnico prefirió posponer cualquier decisión. “Toda mi energía está puesta en
este Mundial y en seguir llevando a Paraguay lo más lejos posible”, cerró.
Fuente: Infobae