El Gobierno reglamentó la instalación de tiendas libres de
impuestos en los pasos fronterizos terrestres del país y abrió la puerta a la
expansión de los denominados free shops fuera de los aeropuertos.
La medida quedó formalizada a través del decreto 438/2026,
publicado este miércoles en el Boletín Oficial.
En diálogo con LT4 y AgenciaHoy, Alejandro Haene, integrante
de la Confederación Económica de Misiones (CEM) se mostró en contra de la normativa:
“por cómo se encuentra hoy el comercio local en la Provincia, sufriendo los avatares
de la situación económica en general, agravada por ser provincia de frontera”.
Consideró además que la iniciativa “es la estocada final para
muchos comercios que están sobreviviendo a duras penas”. Y recordó que en
Misiones “tenemos la experiencia del Duty free en Iguazú” y “es muy difícil competir
con las marcas que están ahí, primero por una cuestión de volumen, otra porque
son libres de impuesto y es imposible de competir por los precios”.
En este contexto, detalló que Brasil cuenta con una ley de “loja
free” en los estados fronterizos de Rio Grande Do Sul, Paraná y Santa Catarina,
y, sin embargo, la gente continúa eligiendo compra los productos del free shop
situado en Iguazú, de hecho, aseguró que, en último feriado del país vecinos,
el lugar estuvo colmado.
Ante este panorama rechazó la modificación planteada por el
gobierno de Javier Milei ya que con aseguró que se verán perjudicados los negocios
de distintos rubros en ciudades como Bernardo de Irigoyen, San Javier, Posadas,
entre otras.
Cabe mencionar que, según el decreto, la apertura de estos
comercios libre de impuestos requerirá una doble autorización. Por un lado, el
Ministerio de Economía deberá otorgar la habilitación comercial.
Por otro, la Agencia de Recaudación y Control Aduanero
(ARCA) será la encargada de aprobar tanto el espacio físico como al operador
desde el punto de vista aduanero.
Los locales únicamente podrán funcionar en pasos fronterizos
habilitados donde existan condiciones para realizar los controles
correspondientes. Además, las compras efectuadas por los viajeros quedarán
comprendidas dentro del régimen de equipaje, por lo que los productos
adquiridos deberán destinarse al uso personal y no podrán tener fines
comerciales o industriales.
La cantidad de mercadería que cada persona podrá adquirir
estará determinada por las franquicias y límites ya vigentes para el ingreso de
bienes al país.