La Selección de Egipto demostró que, en el Mundial 2026,
tiene condiciones para superar la primera fase del certamen, algo que nunca han
logrado en su historia y está a un paso de lograr ese sueño, con Mohamed Salah
a la cabeza de una plantilla que demostró jerarquía en Vancouver.
Los faraones vencieron a Nueva Zelanda por 3-1 en el estadio
BC Place. A los 15 minutos del primer tiempo con un cabezazo de Finn Surman, tras
un tiro de esquina ejecutado por Tim Payne, los oceánicos abrieron el marcador,
pero no pudieron sostener su orden en el segundo tiempo y los errores
defensivos que acabaron con todo.
A los 58 minutos, Mostafa Zico empató con un cabezazo
potente ante el que el arquero Max Crocombe estuvo cerca de intervenir, pero no
logró completar el desvío.
Egipto ya controlaba el juego en ese tramo y la remontada
empezó a tomar forma. A los 67 minutos apareció Salah, que volvió a marcar en
un Mundial por primera vez desde Rusia 2018, para poner el 2-1 y cambiar por
completo el partido en Vancouver.
El tercer gol llegó a los 83 minutos por medio de Trezeguet,
que cerró el resultado y desactivó cualquier intento final del conjunto
neozelandés. El 3-1 confirmó la recuperación egipcia tras un inicio adverso y
mantuvo vivas sus aspiraciones en el torneo.
Con este resultado, Egipto se convirtió en líder del grupo G
con cuatro puntos, seguido de Bélgica e Irán con dos unidades, mientras que los
neozelandeses son últimos con una unidad. De esta manera, se aclara el camino
de cara a la última fecha, cuando se conocerán los clasificados a los dieciseisavos
de final.
Fuente: Infobae