Las autoridades del Parque Nacional Iguazú resolvieron el
cierre preventivo del circuito de la Garganta del Diablo para resguardar la
seguridad de los visitantes, del personal y de la infraestructura del Área
Cataratas.
La medida se da en el marco de una crecida considerable del
río Iguazú, que llegó ayer a las 17 horas a los 6.580 m3/s, superando el máximo
permitido en materia de seguridad.
La reapertura del principal circuito turístico quedará
sujeta al comportamiento del caudal del río en las próximas horas.
Asimismo, se informó que el resto de los circuitos permanecen
habilitados, permitiendo a los visitantes disfrutar de un paisaje imponente.