Luciana Aylén Barrios Alarcón, de 15 años, desapareció este
lunes 8 de junio al mediodía en Colonia Caroya, Córdoba, tras salir del Colegio
Presbítero José Bonoris. La adolescente se retiró del establecimiento y nunca
regresó a su casa, por lo que se desplegó un amplio operativo de búsqueda para
dar con su paradero.
El Gobierno nacional, en coordinación con las fuerzas de
seguridad federales y provinciales, dictó de urgencia la activación del
programa Alerta Sofía. La gravedad del caso y la vulnerabilidad de la menor
motivaron la puesta en marcha de este sistema de alerta temprana, reservado
exclusivamente para situaciones de alto riesgo inminente.
El Registro Nacional de Información de Personas Menores
Extraviadas, bajo la órbita del Ministerio de Seguridad, ya incorporó de manera
formal el perfil de Luciana Aylen en su plataforma oficial de búsqueda,
instando a los medios de comunicación, terminales de transporte y fuerzas
desplegadas en todo el territorio a difundir su imagen de forma masiva.
El operativo se concentra en la zona donde la adolescente
fue vista por última vez, pero también se extendió a localidades cercanas.
Participan efectivos de la Policía de Córdoba, unidades especiales, el DUAR,
bomberos voluntarios y la Federación de Bomberos, además de perros rastreadores
que trabajan en el terreno.
“Desde ayer no paramos de buscarla, estuvimos toda la noche
trabajando”, afirmó el funcionario, quien además explicó que las condiciones
climáticas dificultaron el uso de helicópteros y drones durante las primeras
horas.
En paralelo, se activó el protocolo de búsqueda del CIFEBU
(Sistema Federal de Búsqueda de Personas Desaparecidas y Extraviadas), con la
difusión de la imagen de la adolescente y sus datos, y se habilitaron las
líneas 134 y 911 para recibir información. “Lo que pedimos son datos certeros
para poder dar con Luciana”, remarcó Quinteros.
Hasta el momento, las autoridades mantienen bajo estricto
secreto de sumario los detalles específicos de las últimas horas en las que fue
vista la menor, con el fin de no entorpecer los rastrillajes ni los cruces de
información tecnológica que ejecutan las divisiones especializadas en trata y
búsqueda de personas.
Fuente: M1