El presidente ultraderechista de Estados Unidos, Donald Trump, ratificó este miércoles que el conflicto con Irán “está cerca de concluir”, y justificó su intervención militar, en respuesta a 47 años de amenazas contra su país e Israel, además de considerarlo una amenaza por su pretendida capacidad de producir armas nucleares. Sin embargo, la respuesta iraní no se hizo esperar, desmintiendo de plano al mandatario ultraderechista.
“En apenas 32 días Irán fue destruído y ya no constituye una amenaza, todo el mundo lo está viendo”, expresó el mandatario, y alabó una vez más a las fuerzas estadounidenses, a las que calificó como “la más fuerte del mundo entero”.
Asimismo, ratificó en un mensaje a todo el país que la presencia estadounidense durará “entre dos y tres semanas más”, hasta lograr los “objetivos estratégicos” en esa región de Medio Oriente.
“Lo hicimos todo. Su Marina desapareció. Su Fuerza Aérea desapareció. Su Fuerza Aérea fue derrotada. Sus misiles están prácticamente agotados o inutilizados. En conjunto, estas acciones debilitarán al Ejército iraní, aniquilarán su capacidad para apoyar a grupos terroristas y les impedirán construir una bomba nuclear”, agregó Trump.
Además, puntualizó que “desde el primer día de mi campaña presidencial, en los dos mandatos, me comprometí a impedir que Irán acceda a armas nucleares. En los últimos 47 años cometieron actos horribles, sangrientos y muchas atrocidades. Y ahora rechazaron todos los acuerdos (de paz)”.
“(Los iraníes) nunca quisieron abandonar lo que era obvio: seguir produciendo misiles, pero destruimos su capacidad de amenazar a Estados Unidos. Sus misiles casi no existen. No hay un país como el nuestro en el mundo, somos el número uno”, remarcó el presidente estadounidense, según supo la agencia Noticias Argentinas.
En su discurso, que duró unos veinte minutos, Trump reiteró que Irán “fue diezmado militar y económicamente”, y consideró que “le llavará muchos reconstruir” toda su estructura. “Los vamos a golpear muy fuerte, sus líderes están muertos, vamos a seguir apuntando a sus centrales eléctricas y su petróleo para terminar con su amenaza siniestra”, amenazó el ultraderechista.
En su mensaje por Truth Social, su propia red social, Trump señaló que el “nuevo presidente” del régimen iraní, “mucho menos radicalizado y más inteligente que sus predecesores” y enfatizó que la administración estadounidense no aceptará ninguna tregua mientras el estrecho de Ormuz permanezca bloqueado o con restricciones.
Sin embargo, esta decisión, que provocó una caída del precio del barril de petróleo y un alivio en los principales mercados, fue desmentida de manera categórica por Irán.
Ayer, el jefe del Comité de Seguridad Nacional del parlamento iraní, Ebrahim Azizi, publicó un mensaje en X dirigiéndose a Donald Trump que dice: “El estrecho de Ormuz se reabrirá, sin duda, pero no para usted; se abrirá para quienes cumplan con las nuevas leyes de Irán”.
“Trump finalmente ha logrado su sueño de 'cambio de régimen' pero en el ámbito marítimo de la región”, se burló Azizi.
De acuerdo con el portal LPO, el estrecho de Ormuz, una vía clave para la comercialización del petróleo, no solo no se abrirá sino que según informaron los medios estatales iraníes, el Comité de Seguridad Nacional de Irán aprobó un plan para cobrar peaje a los buques que lo transiten. Actualmente Irán cobra a ciertos buques unos US$2 millones para cruzar la vía marítima.