El presidente de EEUU, Donald Trump, amenazó con atacar
centrales eléctricas y puentes de Irán y fijó un ultimátum con fecha y hora
para que Teherán reabra el estrecho de Ormuz, un paso clave para el comercio
global de hidrocarburos.
"Abran el jodido estrecho de
Ormuz o vivirán el infierno", lanzó. Luego precisó el alcance de la
ofensiva: "El martes será el día de las centrales eléctricas y el día de
los puentes" y estableció como límite "martes, a las 20" (21 de
Argentina), tras dar un plazo de 48 horas.
La respuesta de Teherán
La reacción iraní fue inmediata.
El presidente del Parlamento, Mohamad Baqer Qalibaf, respondió: "Sus
acciones insensatas están sumiendo a Estados Unidos en un auténtico infierno
para todas y cada una de las familias, y toda nuestra región arderá porque
usted insiste en seguir las órdenes de Benjamin Netanyahu".
"No se equivoque: no ganará
nada con crímenes de guerra. La única solución real es respetar los derechos
del pueblo iraní y terminar con este peligroso juego", agregó.
Desde el plano militar, el
general Ali Abdollahi Aliabadi calificó el ultimátum como "una acción
impotente, nerviosa, desequilibrada y estúpida".
El mando militar central iraní
elevó el tono en un comunicado difundido por canales oficiales: "Si se
repiten los ataques contra objetivos civiles, las siguientes fases de nuestras
operaciones ofensivas y de represalia serán mucho más devastadoras y
extensas".
En la misma línea, el portavoz de
la presidencia iraní, Mahdi Tabatabaei, fijó una condición concreta sobre el
estrecho: afirmó que "será reabierto" cuando "una parte de los
peajes de tránsito se destine a compensar todos los daños causados" por la
guerra.
También Rusia, a través de la
oficina del canciller Serguéi Lavrov, condenó las amenazas y pidió a Washington
abandonar "el lenguaje de los ultimátum" para retomar negociaciones.
Amenaza y negociación en la misma
línea
Tras ese cruce, Trump sostuvo que
existe una vía de negociación abierta. "Creo que hay una buena posibilidad
para mañana, están negociando ahora", afirmó en Fox News.
Sin embargo, volvió a reforzar la
advertencia: "Si no cierran un acuerdo, y pronto, estoy considerando
hacerlo volar todo por los aires y tomar el control del petróleo".
Antecedentes de plazos y
negociación negada
El nuevo ultimátum no es el
primero que fija Trump en las últimas semanas. El 21 de marzo amenazó con
"aniquilar" infraestructuras si el paso no se reabría en 48 horas.
Dos días después extendió el límite hasta el 28 de marzo y luego lo volvió a
correr hasta el 6 de abril en medio de lo que describió como conversaciones
"buenas" y "productivas".
Desde Teherán negaron que esos contactos hayan existido.
Fuente:BAE