Mientras el Gobierno continúa pisando los salarios y termina
de pulir los detalles de su controvertido proyecto de ley de reforma laboral,
los argentinos deberán afrontar desde este sábado 1º de noviembre aumentos en
combustibles, prepagas, pasajes de transporte público, peajes, y alquileres.
Las consultoras privadas estiman que para el decimoprimero
mes del año la inflación será del 2,5 por ciento, aproximadamente. En
septiembre la cifra del INDEC fue del 2,1 por ciento.
Salud privada
El sector de la medicina privada, sin regulación estatal
desde la asunción presidencial de Javier Milei, informó al Gobierno y a sus
afiliados a través de la página oficial de la la Superintendencia de Servicios
de Salud (SSS) cuánto aumentarán sus servicios en noviembre. De acuerdo con lo
publicado, las subas de las cuotas oscilarán entre 2,1% y 2,9%. El alza también
aplica a los copagos.
Alquileres
Los inquilinos que mantienen sus contratos bajo ya la
derogada Ley de Alquileres (que medía los incrementos por el índice de
contratos de locación (ICL), la variación de la inflación según el INDEC, y los
salarios, de acuerdo con la remuneración promedio de los trabajadores estables
(RIPTE)), también experimentarán una suba en la cuota de noviembre, aunque más
moderada que en meses recientes. Ésta vez se habla de un aumento que oscilará
entre el 38 y el 42,2 por ciento.
Combustibles
Tras el aplazamiento de la actualización del Impuesto a los
Combustibles Líquidos (ICL) y al Dióxido de Carbono (IDC) que debía aplicarse
en octubre, por temor al impacto que pudiera generarse en las elecciones
legislativas, el Gobierno nacional oficializó esta vez la postergación parcial
de los incrementos en los montos fijos de los impuestos a los ILC e IDC a
través del Decreto 782/2025 publicado hoy en el Boletín Oficial.
La medida modifica el Decreto 617/2025 y dispone que, para
los hechos imponibles que se perfeccionen entre el 1° y el 30 de noviembre de
2025, las naftas y el gasoil tendrán aumentos diferenciados en los impuestos.
Para ejemplificar, especificó que la nafta sin plomo y la
nafta virgen pagarán un incremento de $15,557 en el impuesto sobre combustibles
líquidos y $0,953 en el impuesto al dióxido de carbono, mientras que el gasoil
abonará $12,639 más en el impuesto principal, $6,844 adicionales en el gravamen
diferencial y $1,441 en el impuesto al dióxido de carbono.
El decreto señala que el incremento total restante —derivado de la actualización anual 2024 y los trimestres iniciales de 2025 según la variación del IPC informado por el INDEC— comenzará a regir desde el 1° de diciembre de 2025 para estos productos.
La norma lleva las firmas del presidente Javier Milei, el
ministro Guillermo Francos y el ministro de Economía Luis Andrés Caputo.