River comenzó a moverse con
anticipación en el mercado de pases y tiene un objetivo claro: sumar a Ángel
Correa como refuerzo estelar para la segunda mitad del año. Aunque todavía
faltan meses para la apertura oficial del libro de transferencias, en Núñez ya
avanzan con negociaciones que podrían derivar en una de las incorporaciones más
resonantes del fútbol argentino.
Las gestiones están encabezadas
por Stefano Di Carlo, quien mantiene contactos con Tigres UANL, actual club del
delantero. Las conversaciones, según trascendió, llevan varias semanas y se
desarrollan con cautela, bajo una estrategia definida como “a fuego lento” por
parte de la dirigencia.
Correa, de 30 años, cuenta con una trayectoria destacada a
nivel internacional, incluyendo su paso por Atlético de Madrid y su
consagración con la Selección Argentina en el Mundial 2026. Su experiencia y
versatilidad en el ataque lo convierten en una pieza codiciada, especialmente
para un equipo que busca potenciar su plantel de cara a los desafíos del
segundo semestre.
Uno de los factores clave en la
negociación es la predisposición del propio jugador, quien habría dado señales
positivas ante la posibilidad de vestir la camiseta del Millonario. Este guiño
alimenta el optimismo en la dirigencia, que considera viable concretar la
operación si las condiciones económicas logran encajar entre las partes.
El interés por Correa se enmarca
dentro de una planificación más amplia que el club viene desarrollando tras un
inicio de semana marcado por las repercusiones del Superclásico. Mientras el
cuerpo técnico trabaja en ajustar aspectos futbolísticos, desde las oficinas
también se proyecta el armado del plantel a futuro.
En ese sentido, el nombre del
delantero no es el único en carpeta. También trascendió un interés por el
mediocampista uruguayo Mauro Arambarri, en una búsqueda por reforzar distintas
líneas del equipo. Sin embargo, la posible llegada de Correa aparece como el
gran anhelo, un movimiento que podría marcar un impacto inmediato tanto en lo
deportivo como en lo simbólico.
Por ahora, las negociaciones
continúan su curso sin definiciones concretas, pero con señales alentadoras. En
Núñez saben que el tiempo juega a su favor y apuestan a seguir avanzando paso a
paso para concretar un fichaje que podría sacudir el mercado y renovar las
expectativas de cara al segundo semestre.
Fuente: M1