El jueves pasado, en un plenario de las comisiones de
Justicia y Asuntos Penales; y de Presupuesto y Hacienda del Senado se dictaminó
sobre el proyecto que impone el nuevo Régimen Penal Juvenil. La iniciativa tiene
entre sus puntos principales la baja de la edad de imputabilidad de 16 a 14
años.
El proyecto en cuestión ya fue aprobado por Diputados la
semana pasada y el oficialismo pretende sancionar la ley el jueves de la semana
próxima, en una sesión extraordinaria aún no convocada de manera oficial en la
Cámara alta.
En diálogo con LT4 y AgenciaHoy, el párroco de la Iglesia
San Benito de Posadas, Daniel Pesce, se refirió a la normativa y aseguró que “sino
vas a solucionar los problemas que llevan a un chico a delinquir (la falta de oportunidades,
la desigualdad, la pobreza, la droga, etc.), seguimos con la misma
problemática, seguimos en lo mismo”.
“Si la única opción al problema sería que los pongamos más
chicos (en la cárcel), que hagan el jardín de infantes ahí, pero seguimos en lo
mismo” porque “no tenemos un sistema penal que reinserte, ni una sociedad dispuesta
a reinsertar, los dejamos solos y vuelven a lo mismo”, relató el responsable del
Hogar de Cristo para jóvenes que enfrentan el consumo problemático y la
exclusión social.
En esa línea, el padre Pesce aclaró que también hay “que ser
solidarios con las víctimas y los familiares de las víctimas de la delincuencia.
No decimos que no deban pagar su delito, que estén libres, sino que estamos diciendo
que no debe ser la única decisión”.
Qué establece el nuevo Régimen Penal Juvenil
El texto, que muchos afirman que es reduccionista y para
“conformar a la opinión pública”, propone bajar la edad de imputabilidad de 16
a 14 años y reemplazar la normativa vigente por un sistema especial para
menores que contempla penas de hasta 15 años de prisión para delitos graves,
aunque prohíbe la prisión perpetua.
Según especialistas, se trata de una reforma regresiva en
materia de derechos, que se ensaña con las adolescencia y niñeces que crece en
conflicto con la ley penal al tener vulnerados todos sus derechos sociales.
Se trata de una reforma del régimen penal juvenil que
rechazó la mayor parte de los técnicos y especialistas que expusieron ante los
legisladores, impulsada por la senadora y exministra de Seguridad, Patricia
Bullrich, con la frase “delito de adulto, pena de adulto”, duramente criticada
por desde la oposición. “Es una consigna vacía e inconstitucional”, cuestionó
Victoria Tolosa Paz, de Unión por la Patria. “¿De dónde sale esta barbaridad?
Marketinero y falso”, advirtió Myriam Bregman, del Frente de Izquierda.
Desde el oficialismo sostienen que la reforma apunta a
terminar con la impunidad en delitos cometidos por adolescentes. Bullrich
afirmó que a las víctimas “nadie les devuelve lo que perdieron ni justicia para
los responsables”, y remarcó que “se terminó mirar para otro lado”.
La iniciativa ya fue aprobada en la Cámara de Diputados con
149 votos a favor y 100 en contra, con el rechazo del peronismo y la izquierda,
y será debatida en la Cámara Alta la próxima semana ante que culmine el periodo
de sesiones extraordinarias.