Pobreza: Centros de estudios y gremios cuestionaron la fidelidad del índice del INDEC “libertario”

El CEPA advirtió sobre la falta de actualización de los datos sobre los que se construye el indicador, mientras que la UCA aseguró que hay “un descenso sobrerrepresentado de la pobreza”. Por su parte, desde la ATE sostuvieron directamente que “la pobreza es el doble” de la publicada por el Instituto Nacional presidido por Marco Lavagna.

Viernes, 26 de septiembre de 2025 - 15:54 hs.
Pobreza: Centros de estudios y gremios cuestionaron la fidelidad del índice del INDEC “libertario”

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Mientras el gobierno ultraderechista que encabeza el presidente Javier Milei celebró la baja de la pobreza, según las mediciones del Instituto Nacional de Estadística y Censos (INDEC), distintos gremios y centros de estudios arrojaron un manto de dudas sobre los números difundidos, que no estaría reflejando el evidente deterioro social que se viene produciendo desde el inicio de la gestión del gobierno ultraderechista.

Ayer, el INDEC sostuvo que el índice de pobreza en Argentina, en el primer semestre de 2025 fue del 31,6% de la población. La cifra refleja una caída de 6,5 puntos con respecto de diciembre de 2024 y es la más baja desde 2018. Sin embargo, estos números fueron rebatidos por diversas organizaciones que apuntan a la subponderación y manipulación de las cifras, con fines electorales.

Así, por ejemplo, el Observatorio de la Deuda Social Argentina de la Universidad Católica (UCA) aseguró hay “un descenso sobrerrepresentado de la pobreza”. Y añadió: “en contextos de alta volatilidad tanto por fuertes incrementos en los precios como ante la desaceleración inflacionaria, la medición de la pobreza por ingresos tiende a ser menos precisa”.

De acuerdo con el portal Diagonales.com, el Observatorio de la UCA reconoció que es cierto que “se evidencian mejoras”, pero subrayó que “los datos oficiales sobrerrepresentan la magnitud del alivio social” dado que hay un “sesgo” en la medición que hace el INDEC. 

Para subsanar ese problema, de acuerdo con la UCA, el instituto nacional “debería acelerar la actualización de las canastas de referencia, evaluar el impacto de los cambios en los instrumentos de captación de ingresos y transparentar su efecto sobre las series históricas”. 

Con argumentos similares, el Centro de Economía Política Argentina (CEPA) advirtió que el INDEC incurrió en una “subestimación de la medición de la pobreza”, producto de la falta de actualización de la Encuesta Nacional de Gastos de los Hogares (ENGHo). “En la actualidad el INDEC hace uso de la ENGHo 2004/05 cuando tiene disponible la realizada en 2017/18”, señalaron.

Desde CEPA indicaron que “las alzas y bajas bruscas de la tasa de incidencia de la pobreza despiertan las dudas en torno a la metodología de su medición”. En ese sentido, explicaron que la súbita modificación de los precios relativos no sólo distorsiona el índice de inflación, sino que “es extensible a la estimación de la incidencia de la pobreza por ingresos".

Para medir la indigencia en Argentina se establece una canasta de alimentos de una cantidad de calorías que serían las calorías que necesita una persona adulta para vivir, con el sesgo de los patrones de consumo propios de la cultura. Luego ese dato se cruza con ingresos de un sector particular de la sociedad y se establece que cantidad queda por debajo o por encima. 

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Por su parte, el índice de pobreza no se hace de manera “directa” como la indigencia, sino indirecta: a partir de la Canasta Básica Alimentaria, el INDEC establece la Canasta Básica Total y estima cuántos pesos de gastos no alimentarios emplea un segmento determinado de la sociedad, por cada peso de alimentos. 

Esta medición se realiza a partir de la Encuesta de Gastos de los Hogares. Actualmente, el INDEC utiliza una encuesta correspondiente al período 2004/5, que establece que el 38,4% del gasto de un hogar se destinaba a alimentos, mientras que el 61,6% restante se utilizaba para los rubros no alimentarios.

Sin embargo, la realidad es que esa proporción cambió desde 2004/2005 a la fecha, como también se modificaron por los patrones de consumo de la sociedad argentina. Por caso, en 2004, las plataformas digitales no estaban tan extendidas y hasta generalizadas como lo están ahora. Algo similar puede decirse respecto de la telefonía celular, los aires acondicionados, los hornos eléctricos y un sinnúmero de dispositivos y consumos que hacen que las tarifas tengan una mayor importancia en los consumos de los hogares.

En consecuencia, con las subas de tarifas, servicios, alquileres, transporte, entre otros rubros, aceleradas desde el inicio de la gestión ultraderechista de Milei, surge la pregunta sobre si es o no representativo de los consumos de los hogares argentinos, destinar el 38,4% de los gastos a alimentos y sólo el 60% a gastos no alimentarios como sostiene el dato que utilizó el INDEC.

Las conclusiones de un informe del CEPA respecto de la pobreza, se explica que “el peso de lo no alimentario, en particular los servicios y el transporte, en la estructura de consumo de los hogares está muy por debajo de su peso real actual. Estos rubros han tenido, durante la administración libertaria, incrementos sistemáticamente por encima al de los alimentos, pero este cambio no se refleja adecuadamente en el coeficiente que determina la Canasta Básica Total (CBT)”. 

El índice de pobreza fue de 31,6% en el primer semestre de 2025

“El efecto concreto es que, al multiplicar la Canasta Básica Alimentaria (CBA) por la inversa del coeficiente de Engel subestimado, el valor de la CBT queda artificialmente bajo porque el coeficiente esta atravesado por la no actualización adecuada del salto de los servicios. Como consecuencia, una mayor cantidad de hogares aparece por encima de la línea de pobreza, incluso cuando sus ingresos no han tenido un crecimiento significativo en términos reales”, advirtieron desde el CEPA.

En tanto, “otros reparos metodológicos han sido vertidos en trabajos académicos, tanto por la consultora económica “Equilibra” como por Agustín Salvia, Investigador UBA-CONICET y Director Observatorio de la Deuda Social Argentina-UCA: Mientras la medición oficial mostró una fuerte caída de la pobreza del primer semestre de 2024 al primer semestre de 2025, la corrección por subdeclaración de ingresos móvil revela que esta caída fue menos pronunciada”, detallaron desde el CEPA. 

“Esto se debe a que gran parte de la mejora en el indicador oficial se explica por una mejor captación de ingresos en la EPH (un factor metodológico), y no únicamente por una mejora real y sostenida en los ingresos de los hogares en relación al costo de vida. La pobreza corregida dinámicamente muestra una trayectoria más estable y similar a los niveles de fines de 2022”, argumentaron desde el CEPA.

“Cuando esta corrección de ingresos se combina con la actualización de la Canasta Básica Total (que por sí sola eleva la línea de pobreza), se obtiene una estimación integral. Según Equilibra, el resultado final para el semestre octubre 2024 - marzo 2025 es una tasa de pobreza del 43,3%, que se sitúa 8,6 puntos porcentuales por encima de la oficial (34,7%). Esta métrica sugiere que el nivel de pobreza es más alto que el reportado oficialmente y que su reducción en el último año ha sido más moderada”, comentaron desde el CEPA, desmintiendo al INDEC ultraderechista que preside Marco Lavagna.


Por otro lado, con un tono más político que técnico, la Asociación de Trabajadores del Estado (ATE) denunció que “la estimación oficial del 31,6% de pobreza es ridícula”. El secretario general del gremio, Rodolfo Aguiar, apuntó al INDEC “no solo por contener una interpretación errónea y maliciosa de los datos, sino además por pretender una tergiversación de la realidad”.

“Esa interpretación maliciosa está vinculada a que las autoridades compararon el primer semestre de este año contra el periodo anterior. De manera deliberada se están omitiendo los 12 puntos de pobreza registrados con posterioridad al 10 de diciembre de 2023. Ese pico de pobreza es responsabilidad de este Gobierno”, lanzó el dirigente sindical y aseguró que, en realidad, “la pobreza es el doble” del dato oficial. 

Al igual que los economistas de CEPA, desde ATE señalaron que la Encuesta de Gastos de Hogares no contempla el peso real de los servicios, el transporte ni el gasto en alquileres. No obstante, además advirtieron que la medición se hace en 31 centros urbanos, donde viven 29 millones de personas, y que de esa manera alrededor de 18 millones de habitantes quedan afuera del relevamiento.

Es decir, desde ATE acusan al INDEC de hacer una extrapolación de los índices de las zonas más urbanizadas, a las zonas menos urbanizadas, donde, presumiblemente, la pobreza e indigencia afecta a más personas. “En este momento los pobres son más del doble de los considerados por el Gobierno, superan el 62%”, lanzó el secretario general de ATE.

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