En el primer cuatrimestre de 2026 los subsidios al transporte totalizaron $0,59 billones y se redujeron 29,4% real respecto del mismo período de 2025, informó la Oficina de Presupuesto del Congreso, a través de un relevamiento basado en cifras oficiales.
Los números muestran el importante ajuste contra el sector, que deriva en un aumento de las tarifas sumado a un empeoramiento en las condiciones en las que se trasladan, porque las empresas reducen frecuencias y unidades en uso, para compensar la caída en la rentabilidad.
Según el informe de la OPC, los subsidios vinculados al transporte automotor disminuyeron 36,7% interanual (explicando 58% de la caída), y a que los relacionados al transporte ferroviario cayeron un 23,1% interaual (42% de la reducción). En consecuencia, la “motosierra” oficialista fue selectiva e impactó en mayor medida sobre el transporte automotor.

No es de extrañar la selectividad del ajuste del gobierno de Javier Milei: el transporte ferroviario tiene mayor incidencia en el AMBA (Área Metropolitana de Buenos Aires), donde reside la mayor cantidad de votantes del país. Del total del ajuste contra el transporte público, el 58% correspondió a subsidios al transporte ferroviario y el 42% al transporte automotor.
“La reducción de los subsidios al transporte automotor, focalizados en transferencias al FFSIT ($0,25 b.), se explica en la actualización pendiente de los cálculos de costos e ingresos medios del sistema, que se fijan por Resolución de la Sec. de Transporte (ST), por los que se definen las compensaciones tarifarias del AMBA (última Res. ST 16/2026 - B.O. 11/03/26)”, detalla el informe de la OPC.
En tanto, en el transporte ferroviario, “se centraron en transferencias a Sociedad Operadora Ferroviaria S.A. (SOFSA), destinadas a solventar la diferencia entre el costo operativo del transporte público ferroviario de pasajeros en el AMBA y el cubierto por las tarifas que abonan los usuarios.”