Cuando el presidente ultraderechista Javier Milei presentó el proyecto de Presupuesto 2026, sostuvo que “el 85% del gasto previsto será destinado a educación, salud y jubilaciones” y que “la prioridad de este gobierno es el capital humano”. Sin embargo, la Ley de Leyes que impulsa en el Congreso de la Nación, incluye la derogación de artículos fundamentales que sostenían el financiamiento educativo, especialmente en el área de las escuelas técnicas.
Según públicó el portal El Destape, el Presupuesto 2026 de Milei deroga varias normas que son esenciales para la continuidad de las escuelas técnicas. En la Educación Nacional, se elimina el artículo 9º de la Ley Nº 26.206, que establecía un piso del 6% del PBI (Producto Bruto Interno) para el presupuesto consolidado en educación.
Asimismo, en Ciencia y Tecnología, se derogan los artículos 5º, 6º y 7º de la Ley Nº 27.614, que fijaban metas de inversión progresiva en el sistema científico-tecnológico.
Por otra parte, en el área de la Educación Técnico Profesional, el Presupuesto Nacional 2026 suprime el artículo 52 de la Ley Nº 26.058, que garantizaba el Fondo Nacional para la Educación Técnico Profesional.
Creado por la Ley 26.058, este fondo tiene como objetivo financiar el fortalecimiento de la educación técnica en todo el país. Está destinado a:
*Mejorar la infraestructura y equipamiento de escuelas técnicas.
*Capacitar a docentes y actualizar contenidos curriculares.
*Promover la articulación entre niveles educativos y el mundo del trabajo.
*Sostener programas federales que vinculan la formación técnica con las necesidades productivas regionales.
Actualmente está bajo la gestión del Instituto Nacional de Educación Tecnológica (INET), en coordinación con las provincias y el Consejo Federal de Educación. Su eliminación implica la pérdida de una herramienta clave para garantizar calidad, equidad y continuidad en la formación técnico-profesional.
Según la normativa vigente, la educación Técnico Profesional busca desarrollar las capacidades de las personas para el trabajo, cualquiera sea su situación educativa inicial; formar personal técnico de nivel medio y superior; y facilitar el desarrollo integral de los alumnos y alumnas para su crecimiento personal, laboral y comunitario.
Asimismo, son los objetivos de la educación técnica, desarrollar procesos de formación que unan el estudio y el trabajo; garantizar a los alumnos y alumnas el acceso a capacidades profesionales y saberes que les permitan trabajar.
Cabe remarcar que aunque Milei aseguró que habrá un aumento del 8% en educación por encima de la inflación, el presupuesto proyectado para 2026 reduce el gasto educativo al 0,75% del PBI, el nivel más bajo en dos décadas.
De hecho, la eliminación del fondo técnico afecta directamente a más de 1.500 instituciones y miles de estudiantes que dependen de estos recursos para acceder a formación de calidad vinculada al desarrollo productivo.
“Si el presupuesto es el plan de gobierno, y el 85% de este presupuesto será destinado a educación, salud y jubilaciones, eso quiere decir que la prioridad de este gobierno, tal como siempre dijimos, es el Capital Humano”, dijo Milei en cadena nacional, al presentar el proyecto del Presupuesto 2026 del gobierno liberticida.
Claramente, la derogación de normas que garantizaban financiamiento estructural contradice esa afirmación y pone en riesgo la continuidad de políticas públicas esenciales para el desarrollo tecnológico y laboral del país.