El fútbol siempre le guarda un capítulo más a Marco Ruben. A
los 39 años, el histórico goleador decidió regresar nuevamente a la actividad
profesional y vestirá otra vez la camiseta de Rosario Central para afrontar el
Torneo Apertura y la Copa Libertadores, en un plantel que también contará con
la presencia de Ángel Di María, tal como ocurrió en sus inicios compartidos en
2006.
El anuncio se realizó a través de un video difundido por el
club durante la madrugada del sábado, donde el ídolo dejó una frase que
rápidamente emocionó a los hinchas: “No es una vuelta, nunca me fui”. Tras más
de un año alejado de las canchas, el delantero se sumará esta semana a los
entrenamientos bajo las órdenes de Jorge Almirón, mientras los fanáticos ya
imaginan su posible presencia en el clásico rosarino frente a Newell’s del
próximo 1° de marzo.
La decisión se dio en un contexto particular para el
Canalla, que no logró incorporar un centrodelantero en el mercado de pases y
encontró una oportunidad tras la salida de Franco Frías al Cobresal de Chile,
movimiento que liberó un cupo extra. En ese escenario, Ruben llega para aportar
experiencia y jerarquía como alternativa ofensiva, detrás de Alejo Véliz,
actual titular que continuará en el club solo hasta mitad de año antes de
emigrar al Bahía.
El regreso también tiene un fuerte componente emocional.
Luego de anunciar su retiro definitivo en 2022, el club ya había logrado
convencerlo para volver en 2024 con la ilusión de compartir equipo con Di
María. Sin embargo, en aquel momento el extremo prolongó su estadía en Benfica
y el goleador decidió colgar nuevamente los botines, quedándose sin concretar
ese reencuentro dentro de la cancha.
Ahora, el destino vuelve a unirlos con un objetivo claro:
competir otra vez en la Copa Libertadores. Ambos ya habían coincidido en la
edición 2006 del torneo continental, donde Central quedó eliminado en la fase
de grupos y Ruben convirtió tres goles en seis partidos. Años más tarde, en
2016, el delantero regresó al certamen como capitán y referente absoluto del
equipo, alcanzando los cuartos de final y firmando una actuación destacada con
ocho tantos en ocho encuentros.
Con su regreso, el máximo artillero de la historia auriazul suma un nuevo capítulo a una relación inseparable con el club rosarino, dispuesto a aportar su experiencia y a perseguir un último gran sueño internacional junto a la camiseta que lo convirtió en ídolo.
Fuente: M1