A falta de apenas 50 días para que la pelota ruede en el
Mundial 2026, una de las estrellas más rutilantes del planeta encendió todas
las alarmas. Lamine Yamal, el jugador del Barcelona y la gran esperanza de la
Selección de España, debió abandonar el campo de juego entre lágrimas durante
el encuentro frente al Celta de Vigo, dejando una imagen que recorre el mundo y
llena de incertidumbre a Luis de la Fuente.
Tras sufrir una infracción dentro del área, el propio Yamal
se hizo cargo de la ejecución y puso el 1-0 parcial para el equipo de Hansi
Flick. Sin embargo, no hubo festejo. Apenas la pelota tocó la red, el joven se
arrojó al césped y se tomó el rostro con un profundo dolor. Automáticamente, el
cuerpo técnico blaugrana dispuso el ingreso de Roony Bardghji, mientras el
murmullo de preocupación se apoderaba de los hinchas presentes.
Aunque todavía resta el parte
médico oficial que confirme el alcance de la lesión, los gestos del futbolista
sugieren una afección física de consideración. La imagen de Yamal retirándose
con dificultades es un golpe directo al mentón para España, que ya proyectaba
al juvenil como el eje central de su ataque para la cita mundialista. Para el
seleccionador Luis de la Fuente, perder a su jugador más desequilibrante a tan
poco tiempo del debut sería un contratiempo difícil de digerir.
En las próximas horas, será
sometido a estudios médicos exhaustivos para determinar si se trata de una
dolencia muscular menor o de una lesión que requiera un tiempo de recuperación
prolongado. En Barcelona y en toda España, la cuenta regresiva para el Mundial
se vive ahora con una mezcla de ansiedad y temor, esperando que la joven
estrella pueda cumplir el sueño de disputar la Copa del Mundo.
Fuente: M1