La morosidad en el sistema
financiero argentino volvió a deteriorarse en febrero y alcanzó niveles récord,
con un fuerte impacto en los hogares. Según el último informe del Banco Central
de la República Argentina, la mora de las familias llegó al 11,2%, tras 16
meses consecutivos en alza.
El dato refleja un marcado
deterioro en la capacidad de pago de los hogares, en un contexto de caída del
ingreso real y menor dinamismo del crédito al consumo. Un año atrás, en febrero
de 2025, el nivel de irregularidad era de apenas 2,9%.
En términos generales, el ratio
de irregularidad del crédito al sector privado se ubicó en 6,7%, con una suba
mensual de 0,3 puntos porcentuales y un incremento interanual de 4,9 puntos.
El segmento más comprometido es
el de los préstamos personales, donde la morosidad alcanzó el 13,8%, seguido
por las tarjetas de crédito, con un 11,6%. También se registraron subas en los
créditos prendarios (6,8%) y una tendencia creciente en los hipotecarios
(1,4%). En tanto, el rubro “otros” mostró el mayor nivel de riesgo, con una
mora del 34,4%.
En contraste, el financiamiento a
empresas presenta niveles más bajos, aunque también en aumento. La
irregularidad en este segmento se ubicó en 2,9%, frente al 0,8% registrado un
año atrás. Las mayores subas se observaron en adelantos (3,1%) y documentos
(2,5%).
El informe del Banco Central de
la República Argentina también señala que, si bien los bancos incrementaron
levemente su exposición al crédito privado —que representa el 44,4% de sus
activos—, este crecimiento responde en gran medida a factores nominales
vinculados a la devaluación, más que a una expansión real del financiamiento.
En paralelo, se observa un
endurecimiento de las condiciones crediticias y una caída en la demanda tanto
de empresas como de hogares, especialmente en líneas como tarjetas y créditos
hipotecarios.
Este escenario impacta
directamente en el consumo. Si bien algunas mediciones privadas registraron
leves mejoras mensuales, el consumo masivo continúa en terreno negativo en la
comparación interanual, con caídas de hasta 2,6%.
Especialistas advierten que parte
del repunte en algunos sectores, como el automotor o el turismo, se sostuvo
mediante financiamiento, lo que incrementa la presión sobre los ingresos
familiares y contribuye al aumento de la morosidad.
En este contexto, el sistema financiero mantiene niveles de cobertura elevados, pero enfrenta un deterioro sostenido en la calidad de su cartera, una tendencia que podría extenderse en los próximos meses si no mejora la capacidad de pago de los hogares.
Fuente: C3