Aunque el modelo de ajuste y
licuación de salarios que aplica el gobierno de Javier Milei logró una baja
significativa de la inflación, el costo que se está pagando por ello es muy
alto. Al aumento del desempleo y la precarización laboral experimentados a lo
largo de estos casi dos años de gestión libertaria, y al cierre de 30 empresas
por día en promedio desde el 10 de diciembre de 2023, se suma el feroz
endeudamiento de las familias.
El informe "Estrategias de
manutención ¿cómo organizan su economía los hogares argentinos?" que dio a
conocer el Instituto Nacional de Estadística y Censos (Indec) la semana pasada
reveló que en el primer semestre 2025 la mitad de los hogares en Argentina tuvo
que usar ahorros, pedir dinero prestado, vender pertenencias y compras en
cuotas o pedir fiado para poder llegar a fin de mes.
A este preocupante escenario se
sumó ahora el Informe sobre Bancos del Banco Central de la República Argentina
(BCRA) que advierte que por 11° mes consecutivo aumentó la morosidad en las
familias y anotó en septiembre un nuevo récord.
El Banco Central advirtió que en
septiembre la morosidad en los hogares creció desde el 6,6% al 7,3%, máximo
desde que la autoridad monetaria comenzó los registros, en enero de 2010.
Al igual que lo que venía
ocurriendo en los meses anteriores, el incremento se concentró en dos líneas:
préstamos personales (donde el porcentaje trepó desde el 8,2% al 9,1%) y
tarjetas de crédito (con un alza desde el 6,7% al 7,4%).
Paralelamente, en los préstamos
prendarios hubo una leve suba, mientras que en los créditos hipotecarios se
observó una estabilidad en apenas 0,9%.
Este es el 11° incremento mensual
consecutivo en el ratio de irregularidad de los créditos.
En las empresas la morosidad
también aumentó, aunque de manera mucho más moderada y pasó desde el 1,4% al
1,7%. En este caso resaltó el alza en los créditos con garantía prendaria.
Al agregar familias y empresas,
la irregularidad avanzó desde el 3,7% al 4,2%. En este caso, para remontarse a
un valor más elevado hay que ir a inicios de 2022.
El Indec advirtió que "el
19,9% de los hogares recurrió al uso de ahorros en 2003, mientras que en 2025
ese valor escaló al 37,4%. Entre las estrategias de financiamiento, los
préstamos de bancos y financieras se incrementaron 10,8 puntos porcentuales y
el uso de tarjeta de crédito o pago en fiado tuvo un aumento de 28,9 puntos
porcentuales entre 2003 y 2025".
Para llegar a fin de mes:
37,4% de los hogares recurrieron
a gastar lo que tenían ahorrado.
16,1% pidió préstamos a
familiares/amigos.
14,2% pidió préstamos a
financieras.
50,9% compró en cuotas o al fiado
con tarjeta de crédito o libreta.
9,3% vendió sus pertenencias.
"Hoy la mitad de los hogares
vive a crédito. El financiamiento dejó de ser una herramienta de progreso para
transformarse en un mecanismo cotidiano de supervivencia, donde la deuda
reemplaza al ahorro y al aumento real de los ingresos", advirtieron desde
el Centro de Estudios para la Producción y el Consumo (CEPEC).
"Para la satisfacción de sus
necesidades, y ante la ausencia de nuevos ingresos monetarios –laborales o no
laborales– o en especie, los hogares recurren a otras estrategias como
complemento. Entre ellas se cuentan las que implican una descapitalización por
la venta de pertenencias o el uso de ahorros, los préstamos con entidades
bancarias u otros mecanismos informales (familiares, por ejemplo), y la
financiación de compras en cuotas o al fiado", señala el informe del
Indec.
Fuente: M1