Con tasas de interés todavía altas, la morosidad de las
familias volvió a crecer y se profundizó especialmente en el financiamiento
otorgado por billeteras virtuales y otras entidades no bancarias.
Según datos de la Central de Deudores del Sistema Financiero
(CENDEU) del Banco Central, en febrero la irregularidad de pago de los hogares
en entidades no financieras alcanzó el 29,9%, lo que implicó una suba de más de
dos puntos frente a enero.
La suba también se replicó en el sistema bancario
tradicional. La mora de las familias en bancos pasó del 10,6% en enero al 11,2%
en febrero, mientras que el incumplimiento de pago de empresas se mantuvo mucho
más bajo, en torno al 2,9%.
Los datos muestran que la suba se concentró en los hogares y
marca un incremento sostenido en los últimos meses.
Dentro del universo de entidades no financieras, la mora se
aceleró con fuerza. En el caso de Mercado Pago, la billetera virtual con mayor
volumen de operaciones, el ratio de irregularidad subió del 5,5% al 14,7% en el
último año, según cifras oficiales disponibles a enero.
El incremento en este segmento se
explica por el peso creciente del crédito al consumo fuera del circuito
bancario y por condiciones financieras más exigentes.
El aumento de la morosidad se da
en un contexto donde el costo de los préstamos personales sigue en niveles
elevados. Según promedios del sistema, la Tasa Nominal Anual (TNA) de los
créditos personales bancarios se ubicó cerca del 70%, lo que equivale a una
Tasa Efectiva Anual (TEA) cercana al 100%, sin considerar el costo financiero
total que incluye comisiones, seguros e impuestos.
Ese escenario impacta en la
capacidad de pago y empuja el crecimiento de la irregularidad en distintos
tipos de financiamiento, desde préstamos personales hasta compras en cuotas.
Con los datos de febrero, la morosidad de familias en
entidades financieras subió por decimosexto mes consecutivo y alcanzó su valor
más alto desde 2004, reflejando un deterioro prolongado en la capacidad de
repago.
Fuente: BAE