La actividad en la industria textil no encuentra piso, con
una caída del 25,7% interanual, según el último informe mensual de la
Federación de Industrias Textiles Argentinas (FITA).
La capacidad instalada del sector es una de las más bajas de
la industria, ubicándose casi 8% por debajo de diciembre del año previo. A eso
se le suma una pérdida de puestos de trabajo que supera los 19.000 desde el
cambio de gobierno.
En el acumulado de 2025, el textil cedió 7,8%, mientras que
el total industrial logró crecer 1,6%. Al interior del sector, los rubros más
golpeados fueron los tejidos y acabado de productos textiles e hilados de
algodón, con caídas superiores al 30% en la comparación interanual. La
preparación de fibras de uso textil también registró un deterioro
significativo, siendo el principal factor explicativo de la baja acumulada en
el año.
En diciembre, el sector textil operó al 35% de su capacidad,
el segundo guarismo más bajo de toda la industria, apenas por encima de la
automotriz. Si bien el dato implicó una mejora de 6 puntos porcentuales
respecto a noviembre, todavía se encuentra 7,9 puntos por debajo del nivel
registrado un año atrás. La industria en general, en tanto, operó al 53,8%.
Empleo en caída libre y precios que no acompañan
El mercado laboral sectorial acumula un deterioro que ya se
mide en años. Según datos de la Secretaría de Trabajo, en noviembre de 2025 el
sector textil, confecciones, cuero y calzado contabilizó 102.000 puestos
formales, 11.000 menos que en el mismo mes de 2024.
Desde diciembre de 2023, la pérdida acumulada supera los
19.000 empleos, con caídas interanuales ininterrumpidas desde febrero de 2024.
El deterioro del sector también se refleja en la evolución
de los precios. En enero de 2026, el IPC del rubro "prendas de vestir,
cuero y calzado" registró una variación mensual de -0,5%, el menor
incremento de toda la economía, frente a un 2,8% del nivel general. En términos
interanuales, el sector acumuló 15,6%, aproximadamente la mitad de la inflación
general (32,4%), mientras que el índice de precios mayoristas del textil creció
17,7% interanual, unos 9,6 puntos por debajo del promedio industrial.
En materia de precios, el sector muestra una dinámica
particular: en enero de 2026, el IPC del rubro "prendas de vestir, cuero y
calzado" registró una variación mensual de -0,5%, posicionándose como el
sector con el menor incremento de precios de toda la economía, cuando el nivel
general subió 2,8% en el mes.
La importación crece y el alivio exportador
El comercio exterior presenta una dualidad que preocupa al
sector. En enero de 2026, las importaciones totales de productos textiles
sumaron 16.582 toneladas por USD 39 millones, con caídas del 31% en cantidad y
40% en valor respecto a enero del año anterior.
Sin embargo, el renglón de prendas de vestir va a
contramano: creció 129% en volumen y 91% en valor frente al mismo mes de 2025.
El principal proveedor es China, que domina las principales posiciones
arancelarias tanto en prendas de punto como en tejidos planos.
Del lado de las ventas al exterior, enero de 2026 deparó una
sorpresa positiva: se exportaron 1.237 toneladas por USD 3 millones, lo que
representa un alza del 203% en cantidad y 72% en valor respecto a enero de
2025.
El salto se explica fundamentalmente por los tejidos de
punto, que se multiplicaron por catorce en volumen y por diez en valor. El
resto de las categorías -materias primas, hilados, tejidos planos y prendas-
también mostraron variaciones positivas, aunque de menor magnitud.
Fuente: Bae