Este jueves, la Policía de Misiones confirmó que investiga un presunto caso de grooming y sextorsión denunciado en las últimas horas en la localidad de Campo Grande, donde una adolescente de 14 años habría sido víctima de engaños y amenazas a través de una aplicación de mensajería.
De acuerdo con la denuncia realizada por familiares de la menor, la adolescente habría sido contactada días atrás por una persona con quien comenzó a intercambiar mensajes mediante una plataforma digital. Según la presentación, el sospechoso habría logrado ganarse su confianza y posteriormente obtener imágenes íntimas de la víctima.
Siempre de acuerdo con la denuncia, cuando la adolescente se negó a continuar enviando contenido, el presunto autor la habría amenazado con difundir las imágenes obtenidas previamente a través de redes sociales, con el fin de presionarla para que accediera a sus exigencias.
Ante la situación, los efectivos policiales iniciaron las actuaciones de rigor y procedieron al secuestro de un teléfono celular que será sometido a pericias informáticas para la obtención de evidencias que permitan avanzar en la investigación y poner los elementos reunidos a disposición de la Justicia.
El grooming es un delito que consiste en el contacto, acoso o manipulación de niños, niñas y adolescentes mediante medios digitales con fines vinculados a su integridad sexual. En muchos casos, los agresores construyen una relación de confianza para obtener información personal, fotografías o videos íntimos.
Cuando ese material es utilizado para amenazar, presionar o coaccionar a la víctima con el objetivo de obtener nuevas imágenes, dinero u otras conductas, la maniobra es comúnmente conocida como sextorsión, una modalidad que genera graves consecuencias psicológicas y emocionales en quienes la padecen.
La Policía de Misiones recomienda a padres, madres y tutores mantener un diálogo permanente con niños y adolescentes sobre el uso seguro de internet y las redes sociales. Ante cualquier situación sospechosa, es fundamental no borrar conversaciones, capturas de pantalla, fotografías ni archivos, ya que pueden constituir pruebas de valor para la investigación.
Asimismo, se aconseja interrumpir el contacto con el agresor, bloquear sus perfiles y realizar la denuncia de manera inmediata en la dependencia policial más cercana o ante las áreas especializadas en ciberdelitos.