Un organismo internacional especializado en la integridad
deportiva detectó siete alertas por posibles irregularidades en las apuestas
durante el Mundial 2026, según un informe elaborado a partir del monitoreo de
los 104 partidos del torneo.
Los hallazgos corresponden al
Group of Copenhagen, y fueron revelados por The Athletic, una red internacional
independiente que trabaja en la detección, sanción y prevención de la
manipulación de competencias deportivas. El informe completo todavía no se
publicó, aunque el Consejo de Europa difundió un resumen de sus conclusiones.
Las alertas no implican, por sí
solas, que haya existido manipulación de partidos. El organismo las utiliza
para señalar comportamientos atípicos que pueden responder a diferentes causas
y que requieren un análisis adicional.
Entre los casos identificados
aparecen la expulsión del sudafricano Themba Zwane a los 84 minutos del partido
inaugural de su selección contra México; una fuerte concentración de apuestas
en Polymarket a que España no vencería a Cabo Verde, un partido que terminó
0-0; y la demora de tres minutos y medio del VAR para anular un gol del español
Ferran Torres en la victoria 4-0 sobre Arabia Saudita.
El informe también puso el foco en
un mercado de predicciones que Polymarket abrió el 2 de julio con una pregunta
concreta: "¿Folarin Balogun jugará contra Bélgica?".
El mercado apareció el mismo día
en que el delantero estadounidense recibió una tarjeta roja contra Bosnia y
Herzegovina, en los dieciseisavos de final del Mundial.
La situación tomó relevancia
porque el Comité Disciplinario de la FIFA confirmó el 5 de julio que Balogun
podía jugar, después de suspender su sanción.
Según las fuentes citadas en el
informe, no se abrieron mercados similares para los otros 14 futbolistas que
recibieron tarjetas rojas durante el torneo. Ninguno de ellos tuvo su
suspensión levantada.
Por este motivo, el Group of
Copenhagen envió una solicitud oficial a la FIFA para que brinde una
explicación por escrito sobre el caso.
Qué significa una "alerta
amarilla"
El Group of Copenhagen clasificó
las situaciones detectadas como "alertas amarillas". La categoría se
activa cuando aparecen diferentes indicios de irregularidades, que pueden
incluir movimientos inexplicables en las cuotas, rumores en redes sociales o
información proveniente de distintas fuentes.
El sistema de clasificación del
organismo utiliza cuatro niveles: verde, para una situación normal; amarillo,
para una alerta levemente elevada; naranja, para una alerta elevada; y rojo,
para una alerta máxima.
Christian Kalb, especialista en la
industria de las apuestas y excolaborador del Group of Copenhagen, aclaró que
una alerta no necesariamente implica manipulación de un partido.
"Las alertas del Group of
Copenhagen pueden explicarse por comportamientos atípicos, como cambios en las
cuotas o en la liquidez de las coberturas. Hay muchas explicaciones que no
implican manipulación", explicó a The Athletic.
El especialista también advirtió
que los mercados de predicción pueden utilizarse para cubrir riesgos y que los
movimientos inusuales deben analizarse con cuidado antes de sacar conclusiones.
La FIFA aseguró que no detectó
apuestas sospechosas
El Group of Copenhagen trabajó
durante el Mundial en coordinación con el Grupo de Trabajo de Integridad de la
FIFA, aunque ambos organismos mantienen su independencia.
El martes, el grupo vinculado a la
FIFA publicó sus propias conclusiones y afirmó que "no se detectó ninguna
actividad de apuestas sospechosa ni indicios de manipulación de partidos
relacionados con ningún encuentro" durante la competencia.
Sin embargo, el Group of
Copenhagen informó al día siguiente que había identificado siete alertas
amarillas a partir de su propio sistema de monitoreo.
El organismo analizó 15 partidos
con una vigilancia reforzada, en especial durante la última fecha de la fase de
grupos, y estudió 12 controversias relacionadas con posibles riesgos para la
integridad de la competencia.
El Group of Copenhagen estimó que
durante el Mundial 2026 se apostaron unos 240.000 millones de dólares,
aproximadamente el doble que durante la Copa del Mundo de Qatar 2022.
Por primera vez, la organización
monitoreó de forma continua los mercados de predicción como Polymarket y
Kalshi, una plataforma que cuenta con un acuerdo comercial con la FIFA.
Estos mercados permiten realizar
apuestas sobre distintos acontecimientos deportivos y operan bajo regulaciones
que varían según cada jurisdicción. El organismo advirtió que, en algunos
casos, permiten operaciones anónimas y métodos de pago difíciles de rastrear.
"Estos mercados de predicción
plantean problemas sin precedentes: permiten apostar sobre una amplia variedad
de acontecimientos, a menudo de forma anónima y utilizando métodos de pago
difíciles de rastrear. Monitorearlos constituye una novedad para una
competencia internacional", señaló el Group of Copenhagen en su informe.
El organismo también destacó que
el volumen de apuestas alcanzó niveles inéditos y planteó nuevos desafíos para
las entidades encargadas de controlar la integridad de las competencias
deportivas.
Fuente: Bae