Juan Ramón Villalba, detenido por el femicidio de Silvana Andrea Báez, se abstuvo de declarar durante su indagatoria ante el juez de Instrucción 2 de Oberá, Horacio Alarcón, quien lo imputó por el homicidio calificado por la alevosía, vínculo y violencia de género.
Según informó el diario Primera Edición, el acto judicial fue concretado el jueves pasado y con el sumario de los investigadores de la Unidad Regional II y efectivos de la comisaría de Panambí, al que se sumó el adelanto de la autopsia realizada por el Cuerpo Médico Forense en la Morgue Judicial de Posadas.
Ese informe, corroboró datos espeluznantes del crimen: Silvana Báez, de 35 años de edad, sufrió 55 heridas cortantes, quince de ellas puñaladas en el pecho y cuello, las cuales fueron determinantes para el óbito, pero entre las restantes lesiones se remarcaron las de defensa, en brazos y manos, que la víctima intentó oponer para frenar a su agresor.
Asimismo, la pericia constató que, antes de ser ultimada con arma blanca, Silvana sufrió una golpiza que le desfiguró el rostro.
Según el diario matutino, el crimen fue perpetrado frente a uno de los cuatro hijos de Silvana, el menor de ellos, de 13 años de edad.
La Policía detuvo al presunto autor de un femicidio en Panambí

La imputación provisoria para Villalba de 59 años de edad, es por femicidio con los agravantes del artículo 80 del Código Penal Argentino, que prevén la pena de prisión perpetua.
Este femicidio se perpetró a la altura del kilómetro 2 de la ruta provincial 5 en Panambí. El caso se conoció alrededor de las 17:30 horas del sábado 25 de abril, cuando efectivos policiales fueron alertados sobre un episodio de violencia en la zona.
Al arribar al lugar, los uniformados constataron el fallecimiento de Silvana, que presentaba lesiones de arma blanca. Según el informe oficial de la Policía de Misiones, en la escena del crimen, los peritos secuestraron un cuchillo que sería el elemento utilizado por el femicida.
A partir de ello, la Policía desplegó un amplio operativo cerrojo en la zona y áreas aledañas, con participación de distintas dependencias, rastrillajes y controles vehiculares. En ese contexto, y mediante tareas investigativas con vecinos, se logró establecer la posible ubicación de Villalba, a unos tres kilómetros del lugar del crimen.
Con esta información, los efectivos realizaron recorridas en zonas de cultivo y lograron interceptar y detener al sospechoso.