El crudo testimonio de un sobreviviente de violación: “Me dejaron solo y mi abusador, sigue trabajando con menores”

Emiliano Sosa denunció que sufrió abuso sexual con acceso carnal y que, en diciembre del 2024, la Sala 2° de la Cámara de Apelaciones anuló un fallo del juez de instrucción Fernando Verón, otorgando la excarcelación a Jorge Daniel Romero. El joven contó que tuvo que mudarse a Buenos Aires y que su abusador continúa trabajando en un conocido instituto educativo de Posadas.

Miércoles, 8 de abril de 2026 - 13:37 hs.
El crudo testimonio de un sobreviviente de violación: “Me dejaron solo y mi abusador, sigue trabajando con menores”

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Este miércoles, Emiliano Sosa, contó su verdad en diálogo con LT4 y Agencia Hoy, luego de utilizar sus redes sociales para reclamar que su padrastro, a quien denunció por abuso sexual con acceso carnal, continúa en libertad a pesar de una resolución de la Sala 2° de la Cámara de Apelaciones que, en 2024 dispuso la nulidad del fallo del juez de instrucción Fernando Verón, que le otorgó la excarcelación. 

El joven dijo que hizo la publicación en las redes sociales, porque este lunes se cumplieron dos años de la primera denuncia contra su padrastro, a quien acusó de abuso sexual con acceso carnal. “Tuve que mudarme a la provincia de Buenos Aires. Tuve que dejar toda mi vida de allá, todos mis amigos, todos mis conocidos, por miedo a que esta persona siga libre, por miedo a que me aparezca en algún lugar”, enfatizó Sosa, en diálogo con este medio. 

Según el joven trans, el primer abuso lo sufrió cuando tenía 5 años y su madre estaba embarazada de su hermano. “Luego de esto siguieron los besos ocasionales y a los once años me pidió para ser mi pareja. De ahí fueron seis años de historia de abusos recurrentes, casi todos los días, y fue cuando yo tuve 17 que mi mamá encontró los chats donde yo peleaba con él y le recriminaba todo. Sacó captura e hizo la denuncia”, contó el joven. 

De acuerdo con Emiliano, su madre revisó sus redes sociales porque en ese momento no tenía un teléfono celular propio, y así encontró los indicios del presunto abuso y manipulación del acusado sobre la víctima. “Revisa mis redes sociales donde me encuentra toda la charla de mi persona siendo recriminada por Jorge, por no cometer algunos actos sexuales y peleas que eran normales dentro de mi pareja con él”, relató el joven.

Con la denuncia penal, Emiliano declaró en Cámara Gesell y en abril del 2024, su padrastro, que trabaja en un conocido colegio de Posadas, estuvo 15 días detenido. Después consiguió la excarcelación pagando una caución de $3 millones, según detalló el joven. “Mi abogado pidió para que le revéan la libertad. La fiscalía también pidió que se revéan la libertad. La Cámara de Apelación también, falló a favor de eso. Y no pasó nada más. Declararon la nulidad del hecho de que esté libre”, subrayó Emiliano, quien reveló que está “cajoneada” la causa que está en manos del juez de instrucción 3, Fernando Verón.

Por otra parte, el joven apuntó también contra las autoridades del colegio, en el que estaba cursando el nivel secundario –tenía 17 años–, por no intervenir. “Tenía que rendir mis materias de secundario que tenía muchísimas. Yo lo seguía encontrando en el colegio. Luego mi hermano que seguía yendo. Se lo seguía encontrando en el colegio, en los recreos, cuando ya teníamos una perimetral. Hemos llegado a tocar el botón de pánico”, reveló Sosa, en declaraciones que dejan en claro que no se cumplen con las perimetrales, porque el abusador trabajaba en la misma escuela a donde estudiaba la víctima. 

En otro tramo impactante de las declaraciones de Emiliano, el joven aseguró que “hace tres años” que está “en tratamiento psicológico y psiquiátrico. Me pasó que Jorge tenía reuniones a solas con mi psiquiatra, reuniones a solas con mi psicólogo, llegué a estar sumamente medicado, él buscaba la internación psiquiátrica a toda costa, buscaba mandarme lejos. A mí me decía que le dolía un montón, mí no me decía que yo estaba arruinando a la familia”, sostuvo.

Por otra parte, Emiliano describió a su padrastro, como “muy informático”, por lo que desde que tenía el celular, el acusado “tenía aplicaciones de custodio en el celular. Él podía ver dónde estaba, dónde iba, quién me mandaba mensajes. Entonces siempre aparecía en el lugar en yo estaba”, detalló. 

El joven insistió en que pretende que el juez cumpla con el mandato de la Cámara de Apelaciones y que el acusado, no esté en contacto con menores. 

“Hola, soy Emiliano Gabriel Sosa, tengo 19 años. Yo no suelo hacer videos así, pero necesito que me escuchen. Junté mucho valor, mucho coraje y al fin pude escribir y poner en palabras. Hoy elijo dar la cara, usando mi nombre, usando mi persona”, comienza diciendo el joven en una publicación de Instagram.

Y prosiguió: “El sistema de la provincia de Misiones ha intentado visibilizarme durante años. Soy sobreviviente de abuso sexual infantil. Inclusive he tenido un aborto durante este tiempo y no pienso callarme más. Mi causa es el expediente 41.984 del año 2024. El 19 de diciembre del mismo año, la Sala Segunda de la Cámara de Apelaciones y Emisiones dictó una resolución fundamental. Declaró la anualidad del fallo que le dio la libertad a mi agresor”, contó Emiliano. 

“Los jueces de la Cámara fueron claros. El juez en instrucción número 3, el doctor Fernando Luis Verón, falló de forma arbitraria, sin fundamentos e ignorando todos mis derechos. Además la Cámara confirmó de forma arbitraria que el imputado incumplió las medidas de restricción y que aún así el juez lo mantiene libre”, cuestionó el joven en la publicación. 

En tono crítico, Sosa apuntó contra el juez, contra su anterior abogado y contra el poder judicial de Misiones. “La Cámara ordenó al juez Verón dictar un nuevo fallo, pero el juez decidió ignorar a sus superiores y mantener mi causa cajoneada. Esto se llama complicidad. Mi defensa previa a cargo del abogado Luciano Víctor Gómez, no presentó ni un solo escrito para exigir que se cumpla la ley. Me dejaron solo. Solo con mi abusador”, reveló. 

“Mientras la justicia duerme, Jorge Daniel Romero sigue trabajando con menores en el instituto San Basilio Magno de Posadas, Misiones. Las autoridades del colegio en el cual crecí, en el cual estuve toda mi vida, el cual me vio crecer, saben que Jorge está procesado por abuso sexual con acceso carnal. No solo me falló el juez, no solo me falló mi abogado, me falló mi colegio, mi institución, que prefiero el silencio antes que la seguridad. La seguridad de la vulnerabilidad tanto mía como de los chicos”, fustigó el joven. 

En el tramo final de su denuncia que difundió en las redes, para lograr visibilidad y que el Superior Tribunal de Justicia intervenga, Sosa contó que reside en Buenos Aires. “Me mudé por miedo. Miedo de mi provincia. Por miedo a mi integridad. Pero mi lucha sigue. Mi lucha sigue en Posadas, Misiones. Exijo que el juez Verón cumpla su rol, cumpla con la orden de la Cámara y dejen de cubrir al imputado; dejen de cubrir a Jorge. Busco justicia busco dignidad y busco respeto”, sentenció el joven.