El Secretario del Tesoro de Estados Unidos, Scott Bessent comenzó a padecer al indomable mercado argentino y no pudo frenar al dólar luego de una nueva intervención del organismo que preside, inédita en Argentina, para contener el tipo de cambio y así apuntalar el endeble y acaso único “logro” de la gestión del Presidente ultraderechista Javier Milei: la reducción de la inflación.
Según informó el portal LPO, este jueves, el dólar oficial subió por tercer día consecutivo a $1.441 y la cotización de Banco Nación cerró a $1.430, lo que representa una suba de $30 respecto del miércoles. Los dólares financieros también treparon: el MEP cerró a $1.473 y el CCL a $1.491.
En ese marco, ya se habla de un “Vietnam financiero”, en Argentina, en referencia a la guerra que Estados Unidos perdió en el sudeste asiático, en los años 60s y 70s del siglo XX. Un escenario de alta volatilidad no era lo que imaginaban en el gobierno de Milei, luego que Bessent anunciara este miércoles que estaba trabajando con los principales bancos del mundo un préstamo repo de USD 20 mil millones para la Argentina.
Esta suma, se sumaría a los USD 20 mil millones del swap ya anunciado semanas atrás. Fue un intento del secretario del Tesoro por calmar a los ahorristas argentinos, que buscan refugiarse en el dólar ante una inminente devaluación, para después de las elecciones legislativas nacionales del 26 de octubre.
“Vinieron por lana y salieron esquilados”, ironizaron en las redes respecto de las intervenciones de Bessent, que habían logrado calmar al dólar en un principio y ya se toparon con la realidad argentina. El Tesoro norteamericano gastó 340 millones de dólares y lleva un acumulado de 679 millones dólares en tres jornadas.
En el mercado descuentan que luego de las elecciones habrá una devaluación y las proyecciones ubican al dólar en la franja de los 1.800 pesos sobre el final del año.
El fracaso de Bessent es especialmente doloroso en el comportamiento de los bonos que es a donde apuntó con su anuncio del préstamo de USD 20 mil millones para asegurar su pago. la caída de las cotizaciones lo deja mal parado frente a sus amigos de las altas finanzas como Rob Citrone, que necesita que los bonos argentinos recuperen para recortar pérdidas y salir.
Al propio presidente del Banco Central, Santiago Bausili, se le escapó este miércoles en una charla en Washington que el gobierno enfrenta “una situación muy extrema” por la corrida contra el peso, que se agravó tras la brutal frase de Trump que le dijo en la cara a Milei en la Casa Blanca, que si pierde las elecciones no habrá ayuda del Tesoro norteamericano. Eso quedó de manifiesto, en la renovación de deuda en pesos que hizo la Secretaría de Finanzas de Argentina este miércoles, los instrumentos elegidos por el mercado fueron los que atan su cotización al dólar.