En el Gobierno de Milei, creció la asistencia social por encima de la inflación y supera los seis millones de planes

El ajuste detonó el poder adquisitivo de la clase media pero el gobierno sostuvo la contención a las personas en pobreza extrema, muy por encima de la pauta inflacionaria. Según un informe de la OPC, hay 7,4 millones de personas cobrando AUH, Plan de los 1000 días y tarjeta alimentar.

Lunes, 19 de enero de 2026 - 9:48 hs.
En el Gobierno de Milei, creció la asistencia social por encima de la inflación y supera los seis millones de planes

¿Te pareció interesante? Compartila con tus amigos

En paralelo al proceso de destrucción de los salarios reales y las jubilaciones, con relación a la inflación, la Asignación Universal por Hijos (AUH) y la Tarjeta Alimentar fueron las únicas transferencias que crecieron en términos reales durante los primeros dos años de gobierno del presidente ultraderechista Javier Milei. 

Este dato explicaría uno de los rasgos del “modelo libertario”: la relativamente baja conflictividad social frente a un ajuste sostenido que está destruyendo el tejido productivo y el empleo, al tiempo que arroja a la pobreza a trabajadores formales y jubilados, por la licuación de sus haberes contra la inflación.

De acuerdo con el portal LPO, en contra del relato del “fin de los planes”, los números del presupuesto social muestran que la ayuda directa a los sectores más pobres fue la única partida que creció de manera sostenida durante el gobierno de Milei, tanto en cantidad de beneficiarios como en poder de compra real. 

Es más, un informe sustentado en datos oficiales, muestra que el punto más bajo del poder adquisitivo de la AUH fue en el 2023, en el último año del gobierno de Alberto Fernández. No parece un dato menor para sumar a las razones de la derrota electoral del peronismo.

Según confirmó una fuente del Gobierno al citado portal, a diciembre de 2025 la Asignación Universal por Hijo alcanza a 4.114.513 titulares, incluidos 93.453 beneficiarios por discapacidad, mientras que la Tarjeta Alimentar llega a 2.546.130 familias y cubre a más de 4,5 millones de niños. Son más de seis millones de planes, aunque, el número podría ser aún más alto. 


Los cuadros de evolución real muestran que AUH y Alimentar fueron los únicos ingresos que corrieron por arriba de la inflación de manera consistente, en contraste con el salario mínimo que perdió poder adquisitivo mes tras mes y hoy cubre apenas una fracción de la Canasta Básica Total, según un informe del Observatorio de Coyuntura Económica y Políticas Públicas (OCEPP) de la Fundación para el Desarrollo Humano Integral (FDHI) vinculada a Juan Grabois.

La combinación ayuda a explicar un dato político clave de la primera mitad de gestión libertaria: no hubo estallido social, pese a la magnitud del ajuste. Lejos de eliminar la asistencia, Milei hizo dos movimientos simultáneos: desplazó a las organizaciones piqueteras de la intermediación y reforzó las transferencias directas.

En 2015, Cristina Kirchner dejó el poder con 250 mil planes y el tema fue uno de los caballitos de batalla de Cambiemos que criticaba las políticas sociales del peronismo, bajo el despectivo título de “los planeros”. 

Sin embargo, el sistema se terminó de desvirtuar durante la presidencia de Mauricio Macri cuando la ayuda social pegó un salto brutal a casi un millón y medio de beneficiarios como señala un informe del Observatorio de Datos de la Fundación del Plata. Luego, con Alberto Fernández y la pandemia del coronavirus –con el confinamiento y el aislamiento social preventivo– la ayuda llegó a 4 millones de personas de sectores socialmente desfavorecidos.

Ese proceso no sólo no se revirtió, sino que creció con Milei, pese a que la pandemia ya pasó hace varios años. Toda una muestra de una de las flaquezas del modelo económico del presidente ultraderechista, centrado en las actividades extractivas de baja demanda de mano de obra, la intermediación financiera y el pago de la deuda externa que, año tras año aumenta por decisión del propio Milei y su ministro de Economía, Luis Caputo.

Lo cierto es que la evolución real de la política de ingresos para la infancia, la Asignación Universal por Hijo, alcanzó durante el gobierno de Milei niveles históricamente altos en términos reales. La actual AUH es 23 por ciento más alta que la que se pagaba durante la presidencia de Alberto Fernández e incluso 10 por ciento superior a la vigente durante el gobierno de Cristina Kirchner, creadora del programa.

La mejora se explica por un aumento extraordinario de la AUH, que en la comparación interanual muestra una suba real del 47 por ciento. Pero la medición que el propio Gobierno utiliza como referencia es aún más impactante: entre noviembre de 2023, último mes de la gestión de Alberto Fernández, y noviembre de 2024, la AUH registró un incremento cercano al 100 por ciento, una variación excepcional que consolidó a la política social como el principal amortiguador del modelo en un escenario de fuerte deterioro de los salarios que sintieron la devaluación del 120% de diciembre de 2023, que nunca se terminó de recuperar.

Mientras el discurso oficial insiste en el ajuste y el achicamiento del Estado, la red de contención social no solo se mantuvo, sino que se convirtió en el principal amortiguador del estallido social que desataría el modelo “liberal – libertario”, en un contexto de caída abrupta del empleo de calidad.

Esto se vio además acompañado por una pérdida de empleos formales de calidad, que en los dos primeros años de Milei ronda los 180 mil puestos de trabajo, en una tendencia que se viene agravando: sólo en octubre pasado se perdieron 70 mil empleos en blanco.

En ese sentido, el informe de la FDHI confirma la paradoja del modelo libertario: Milei ajustó fuerte por el lado del salario y el empleo, pero blindó la asistencia directa, consolidando a los planes sociales como la principal ancla de estabilidad social en un contexto de deterioro acelerado de los ingresos formales y las jubilaciones.

Reforzando los datos elaborados por el monitor de la Economía Popular de la FDHI, un informe de la Oficina de Presupuesto del Congreso (OPC) sostiene que la ayuda social a los sectores más vulnerables, permitieron evitar que 2,6 millones de personas caigan en la indigencia.

“El informe analiza tres políticas de transferencia de ingresos focalizadas en la niñez y adolescencia: la Asignación Universal por para la Protección Social (AUH), la Prestación Alimentar y el Apoyo Alimentario del Plan 1.000 Días, evaluando su impacto en la mitigación de la pobreza e indigencia”, detalla el resumen del informe de la OPC.

Asimismo, de acuerdo con las conclusiones de la OPC, “los fondos públicos distribuidos a través de la Asignación Universal para la Protección Social (AUH), la Prestación Alimentar y el Apoyo Alimentario del Plan 1.000 Días permitieron en este período sacar a 1,5 millones de personas de la pobreza y a 2,6 millones de la indigencia.”

“De no existir estas prestaciones habría un 10% más de pobres y un 82% más de indigentes, fenómeno más acentuado en los hogares en los que hay menores”, considera el informe titulado “Inversión Social Nacional en Niñez y Adolescencia –  Evolución y Coyuntura de la Asignación Universal para la Protección Social y Prestación Alimentar”.

“La AUH mantiene su valor mediante ajustes por inflación luego de una importante suba discrecional; el Plan 1000 días se incrementó 500% en el 2024 mientras que el Alimentar reduce sistemáticamente su poder de compra. En pesos constantes, el valor de la AUH es el más alto desde el 2009”, sostiene la OPC.

Por último, en la síntesis del informe disponible al final de esta nota, la OPC sostiene: “La cantidad total de beneficios otorgados por estas tres políticas muestra una marcada tendencia creciente, pasando de 4,7 millones en 2009 a poco más de 7,4 millones en 2025.”