La actividad económica se desplomó en febrero y Caputo le echó la culpa a los feriados

Según datos del INDEC, el EMAE cayó un 2,6%, el peor registro desde julio del 2025. Para el ministro de Economía de la Nación, el preocupante número se debió a que el mes tuvo menos días hábiles que el año anterior y, que hubo un paro general.

Jueves, 23 de abril de 2026 - 8:52 hs.
La actividad económica se desplomó en febrero y Caputo le echó la culpa a los feriados

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En febrero, la actividad económica se pulverizó y el Gobierno ultraderechista de Javier Milei chocó de frente con los datos duros. Mientras insisten con una narrativa de crecimiento sostenido, el último informe del INDEC mostró claros signos de estancamiento y recesión.

Según publicó el portal LPO, el Estimador Mensual de Actividad Económica (EMAE) registró una baja de 2,1% interanual y un desplome de 2,6% respecto de enero, en términos desestacionalizados. La serie tendencia-ciclo, que suele usarse para suavizar los movimientos, mostró apenas un avance de 0,1%, un dato que no alcanza para compensar la caída del mes.

Asimismo, el detalle sectorial confirma que el problema no es marginal. Ocho sectores crecieron, pero siete cayeron, y lo hicieron en áreas clave. La industria manufacturera se hundió 8,7% interanual y el comercio retrocedió 7%. Entre ambos explican la mayor parte del deterioro del índice. Es una escena conocida: los sectores que dependen del mercado interno siguen en rojo. Para agravar el cuadro, son ramas demandantes de empleo, por lo que, estos datos explican o anticipan, nuevos despidos y cierres de pequeñas y medianas empresas.

En contraste, el empuje volvió a concentrarse en unos pocos sectores, no demandantes de mano de obra. Minería y agro crecieron cerca de 10% interanual y explicaron buena parte de los aportes positivos. Pero el mapa es desigual: dos o tres sectores empujan el EMAE, mientras los demás se caen o entran en crisis.

El informe de ACM pone el foco en esa heterogeneidad. Señala que más del 67% del crecimiento se explica por sectores muy puntuales, mientras las ramas vinculadas al consumo interno siguen rezagadas. En otras palabras, hay expansión, pero no alcanza a convertirse en recuperación generalizada. Por otra parte, este tipo de procesos desmienten de plano la llamada “teoría del derrame”, que sostiene que las inversiones y el dinamismo de un sector, se vuelca o se expande a otros. 

Desde LCG, el diagnóstico es más crudo. La consultora advirtió que la actividad “se desplomó” en febrero y volvió a niveles de julio de 2025. También remarcó que la demanda interna no logra consolidarse, golpeada por la caída del poder adquisitivo y la retracción del crédito. El consumo, además, se desplaza hacia importados en un contexto de apertura y tipo de cambio apreciado. 

Frente a estos datos, el ministro Luis Caputo buscó relativizar la caída. Argumentó que febrero tuvo menos días hábiles que el año anterior y que estuvo atravesado por un paro general. También destacó que la tendencia-ciclo se mantiene en terreno positivo (el 0,1%) y acumula casi dos años de expansión. Esa explicación intenta correr el foco del dato puntual hacia una lectura más larga, aunque el número mensual marca un freno evidente.

El contraste con el relato oficial quedó aún más expuesto por el posteo de Javier Lanari en el día previo al informe del INDEC sobre la actividad económica. El funcionario celebró que la economía habría crecido 4,4% en 2025 y proyectó otro año de expansión, destacando incluso máximos históricos del PBI. El problema es que ese optimismo chocó con la caída concreta del nivel de actividad.