El dólar blue rompió este jueves una nueva barrera
psicológica. Se vendió a $1.300, el valor más alto del año, y se consolidó como
la cotización más cara del mercado. Para la compra, el informal marcó $1.280,
con una suba de 0,39% en el día.
En contraste, el tipo de cambio oficial operó en $1.275 en
las pizarras del Banco Nación, con una brecha que volvió a tensarse tras
semanas de aparente calma. El dólar mayorista cerró en $1.260, con una suba de
0,4% en la jornada, 4,7% en lo que va de julio y 22,1% desde enero. Es, hasta
ahora, la cotización que más aumentó en el año.
Los tipos de cambio financieros mostraron leves retrocesos:
el MEP cayó 0,1% hasta $1.266,72, mientras que el contado con liquidación (CCL)
bajó 0,3%, hasta $1.269,98. En el promedio bancario que publica el BCRA, la
punta vendedora se ubicó en $1.280,846, con picos de $1.290 en Banco Macro.
Para Matías Rajnerman, economista del Banco Provincia, el
avance del dólar responde a un conjunto de señales conocidas: “el final de la
liquidación del agro, una mayor cantidad de pesos en la calle, las tensiones
internacionales y el cambio del Tesoro en su política de no intervención”.
Desde PUENTE, Eric Ritondale apunta al corazón del sistema
financiero: “Es una confluencia de varios factores; donde parece prevalecer el
efecto del recorte de las tasas overnight tras el fin de las LEFIs y la
búsqueda de otras alternativas para preservar la liquidez”. La salida de las
Letras de Regulación Monetaria dejó sin su principal ancla a corto plazo, y la
baja de tasas empujó parte del excedente hacia el dólar.
A eso se sumó, según Ritondale, “un ajuste en las expectativas de cara al ciclo electoral y el segundo semestre”, y un movimiento global: “El dólar se estuvo apreciando recientemente, a contramano de lo que sucedió durante abril y mayo”.
Fuente: Bae