El cuarteto obtuvo este martes un
reconocimiento histórico de la Unesco, ya que lo incorporó a su listado de
Patrimonio Cultural Inmaterial de la Humanidad. La decisión se tomó durante la
vigésima sesión del Comité Intergubernamental del organismo internacional, que
se realizó en Nueva Delhi, India.
Representantes de distintos
países evaluaron propuestas de todo el mundo y consideraron que el cuarteto,
como música y como danza, reúne los elementos necesarios para ser resguardado,
difundido y protegido a nivel global. El objetivo de esta designación es
asegurar su preservación en el tiempo, destacar su valor cultural y fortalecer
su transmisión a las generaciones futuras.
La candidatura presentada ante la
Unesco describió al cuarteto como un género bailable que combina ritmos
criollos con influencias europeas, surgido a partir de una mezcla social y
cultural marcada por las migraciones.
En ese documento se señaló que la
tradición cuartetera excede la música y abarca prácticas comunitarias muy
arraigadas, como encuentros populares, espacios donde se socializa y se aprende
la danza, modos particulares de interpretar la vida cotidiana y una circulación
intergeneracional que permitió que la expresión crezca sin perder sus raíces.
Una de las voces que celebró de
inmediato la inclusión fue la de Lorena Jiménez, cantante, actriz y directora
del Museo del Cuarteto. Hija de La Mona Jiménez, figura destacada del género,
sostuvo que este reconocimiento llega para dar visibilidad a una tradición que,
aunque inmensamente popular, no siempre recibió el mismo valor que otras
expresiones culturales del país.
Recordó que los orígenes del
cuarteto se remontan al impulso creativo de Leonor Marzano y a la confianza de
su padre, Augusto Marzano, en ese sonido que surgió para acompañar a
inmigrantes que buscaban un espacio de encuentro después de momentos difíciles.
Según explicó, el ritmo "tunga tunga" se expandió primero por el
interior de Córdoba y luego por toda la provincia, acompañando la aparición de
nuevos grupos y generaciones de intérpretes.
La Mona Jiménez también agradeció
públicamente la distinción. Lo hizo a través de sus redes sociales, donde
destacó la importancia del reconocimiento para un estilo que acompaña la vida
diaria de miles de personas y que marcó décadas de la cultura cordobesa.
La Unesco, al explicar la decisión del comité, recordó que el patrimonio cultural inmaterial comprende prácticas, técnicas, representaciones y conocimientos que las comunidades identifican como parte de su identidad. En el caso del cuarteto, el organismo subrayó la fuerza para sostener sus valores, además de su rol como experiencia de encuentro y celebración en fiestas y peñas.