Este lunes, el Riesgo País de la Argentina supera los 1.000 puntos producto de la caída del precio de los bonos de la deuda pública tras el resultado de la elección del domingo en la provincia de Buenos Aires, donde el partido La Libertad Avanza, con el Presidente Javier Milei a la cabeza, perdió de manera aplastante por casi 14 puntos de diferencia.
Si bien Milei, ratificó anoche el rumbo económico, los inversores temen que el gobierno puede verse forzado a ampliar el gasto público y entrar en dificultades para pagar los vencimientos de deuda. De acuerdo con el portal Noticias Argentinas, la desconfianza ya se había manifestado en las ruedas previas a la elección, que llevó al indicador del JP Morgan a quedar por encima de los 900 puntos.
Este salto del ponderador de riesgo era el esperado por los analistas en caso de un triunfo del peronismo por más de 10 puntos.
Si bien la elección que definirá la conformación del Parlamento Nacional será la del 26 de octubre, esta foto del escenario político es tomada como una advertencia de que Milei no tendrá un panorama sencillo para llevar adelante un programa económico orientado al mercado, es decir, priorizando vencimientos de la deuda a costa de un ajuste salvaje sobre el conjunto de la sociedad argentina.
En tanto, el dólar oficial abrió este lunes a $1.460 en el Banco Nación, muy cerca del techo de la banda acordada con el FMI, a partir de la cual, el gobierno está autorizado a intervenir en el mercado cambiario para bajar el valor de la divisa norteamericana.
La cotización del dólar avanzó 80 pesos o 5,8% esta mañana, ubicándose en los $1.480 para la venta en el Banco Nación, el precio más alto desde la unificación cambiaria del 14 de abril. El problema radica en que el Gobierno no acumuló dólares de reservas y en caso de tener que intervenir, se afectarían aún más, las reservas del Banco Central.
En caso de seguir avanzando el precio del dólar, habrá un traspaso a precios de góndolas, con lo que se acelerará la inflación, que es, acaso, el único logro macroeconómico del Gobierno ultraderechista de Milei. Y esta inflación está subponderada por el Instituto Nacional de Estadísticas y Censos, que no actualiza sus instrumentos de medición y utiliza ponderadores del 2003, cuando el peso de los servicios era mucho menor en una canasta familiar.