Charly García cumplió 74 años y
lo celebró a lo grande. Los festejos arrancaron unas horas antes de la
medianoche en La Fábrica, un bar de Palermo al que asistieron muchos de sus
grandes amigos de la música y varias figuras del mundo del espectáculo.
Entre los presentes estuvieron su
hijo Migue, David Lebón, Fabián “El Zorrito Von” Quintiero, Joaquín Levinton,
Beto Casella, Carolina Wyler, Pedro Aznar, Mariana Fabbiani, Mariano Chihade,
José Palazzo, Benito Cerati, Brenda Asnicar y Rosario Ortega, entre otros.
A principios de mes, Charly
García volvió a sorprender. Esta vez, con una colaboración internacional que
une su talento con el de una de las voces más emblemáticas del rock británico:
Sting.
Se trata de “In The City”, una
reedición de su canción “In The City That Never Sleeps”, incluida originalmente
en el álbum Kill Gil (2010), pero que ahora resurge de una forma excepcional.
El tema muestra una fusión
armónica entre ambos artistas. La voz de Charly se mezcla con el registro
inconfundible de Sting, que aporta una textura cálida y elegante al estribillo.
La letra, íntegramente en inglés,
vuelve sobre una ciudad que nunca duerme: un refugio para perderse, pero
también para encontrarse. Y mientras Charly se declara parte de ese caos
urbano, Sting parece responderle desde su experiencia como “un inglés en Nueva
York”, trazando un puente simbólico entre ambos mundos.
Aunque García y Sting se
conocieron en 1988 durante la gira de Amnesty International, esta unión tomó
forma recién este año. El encuentro decisivo fue en febrero pasado, cuando
Sting visitó Buenos Aires para tocar en el Movistar Arena. En ese show, Dominic
Miller, guitarrista y productor argentino-británico que trabaja con el ex The
Police desde hace décadas, invitó a Charly a los camarines. Allí, entre charlas
y anécdotas con Alejandro Lerner y otros músicos, surgió la idea de revivir la
vieja canción.
Semanas después, el proyecto
empezó a rodar. Miller grabó las guitarras; Diego López de Arcaute, la batería;
y Charly se encargó del resto de los instrumentos en los estudios Happy
Together Music y Unísono.
En tanto, las partes de Sting y
Miller se registraron en Permanent Waves Studios, mientras que la masterización
final corrió por cuenta de Ted Jensen, un histórico ingeniero de sonido que
trabajó en varios discos del argentino.
Fuente: TN