En las últimas horas, el Gobierno nacional que encabeza el presidente ultraderechista Javier Milei, decidió utilizar toda su artillería financiera para controlar el incendio cambiario que se desató en los últimos días, con subas en los dólares paralelos, en particular en el blue, el CCL (Contado Con Liquidación) y el MEP (Mercado Electrónico de Pagos, más conocido como “dólar bolsa”)
Según publicó el
portal LPO, este martes que Banco Central quemó cerca de 500 millones de
dólares en contratos de futuros, que se suman a otros 300 millones
comprometidos el lunes, con el objetivo de evitar que el dólar oficial cruce los
1.400 pesos, que es el techo de la banda comprometida con el Fondo Monetario
Internacional.
El Banco Central que
preside Santiago Bausili, tiene un límite reglamentado para intervenir en el
mercado de futuros de dólar por hasta 9.000 millones de dólares. Esa es la
capacidad máxima que puede usar para tratar de contener el tipo de cambio sin
romper las reglas. Lo preocupante para el Gobierno es que ya se utilizó la
mitad de ese cupo.
La administración
económica del gobierno liberticida, que comanda el ministro de Economía Luis
Caputo, lleva comprometidos unos 4.500 millones de dólares en contratos, lo que
reduce su margen de maniobra para seguir interviniendo si la presión cambiaria
aumenta.
En paralelo, el
Fondo de Garantía de Sustentabilidad (FGS) de la Anses salió a liquidar bonos
para contener la presión sobre los dólares financieros, tanto en el segmento
MEP como en el CCL. En el mercado circula una tercera versión de intervención
en la cotización del dólar: El Banco Nación habría salido a marcar la cancha
con un dólar a $1.280.
El operativo dejó
huellas. Tras las sensibles subas al inicio de la rueda de este martes, el
dólar futuro cerró con fuertes bajas en las posiciones más cortas: julio cayó a
$1.256, agosto a $1.324 y septiembre a $1.397. A la par, el MEP cerró en
$1.275, el CCL en $1.280, el oficial mayorista en $1280, y el blue a $1.330,
luego de tocar los $1.350 pasado el mediodía del martes, lo que refleja
tensiones que la artillería oficial no logró disimular del todo.