En las últimas horas, se conoció un informe lapidario elaborado por una veintena de diputados nacionales sobre lo que recaudó el Estado nacional desde diciembre del 2023 a la fecha, por el Impuesto a los Combustibles Líquidos (ICL) que por ley debe ser direccionado a la inversión y mantenimiento de las rutas nacionales.
Según los diputados de la oposición, lo que recaudó el gobierno ultraderechista de Javier Milei y su ministro de Economía Luis Caputo, asciende a los $1.165.491 millones. Es decir, más de 1 billón de pesos, una cifra de 12 ceros. De acuerdo con el portal LPO, esa fortuna imposible de mensurar, alcanzaría cómoda para reparar todas las rutas que están detonadas y no sólo ponen en peligro vidas, sino que afectan la competitividad de la Argentina por las dificultades para trasladar bienes y personas.
Este monto fue elaborado por veinte diputados peronistas que se tomaron el trabajo de analizar todos los fondos que retuvo ilegalmente el ministro “Toto” Caputo del Impuesto a los Combustibles (ver documento adjunto) que por ley del Congreso obliga a asignar el 28,58% de lo recaudado al Sistema Vial Integrado, a cargo de mantener y mejorar las rutas del país.
El del ICL es otro dato que confirma que el superávit del que hacen alarde Milei y Caputo, está construido sobre una serie de incumplimientos de obligaciones legales del Estado y el no pago de deudas como ocurre con los USD 1.000 millones que se debe a los proveedores del Pami.
“Algún día alguien va a hacer la cuenta de la deuda flotante que arrastra Milei y ahí se va a caer la mentira del superávit”, afirmó a LPO uno de los diputados que participó del trabajo.
Cabe subrayar que esta retención ilegal de esos fondos es especialmente significativa porque la recaudación del impuesto a los combustibles creció de manera exponencial desde la asunción de Milei. Es dinero que se debió girar a las provincias por la ley 23.966 que regula la percepción y uso del ICL. Se trata de un incumplimiento legal que tarde o temprano terminará en la Corte Suprema, que hasta ahora viene blindando al gobierno de Milei.
En la carta dirigida a Luis Caputo, con fecha 8 de abril, los diputados peronistas le plantean su preocupación por la “persistente subejecución de os fondos con asignación específica al Sistema Vial Integrado (SISVIAL) en un contexto en el que se observa un marcado deterioro de la red vial nacional, un agravamiento de los riesgos de circulación y una afectación creciente de la seguridad vial, la competitividad del sistema productivo y la integración territorial del país”.
“La situación resulta especialmente grave ya que no se trata de recursos de libre disponibilidad, sino de fondos cuya afectación específica fue definida por este parlamento. En efecto, la Ley 23.966, texto ordenado y modificatorias, dispone que el 28,58% del producido del impuesto a los combustibles líquidos y al dióxido de carbono se destine al Fideicomiso de Infraestructura de Transporte, mientras que el 2,55% se asigna a la compensación del transporte público. A su vez, el Decreto 301/2018 estableció que el 50% de los recursos correspondientes al inciso f) del artículo 19 de dicha ley debe dirigirse al (SISVIAL), previa aplicación de la reserva de liquidez allí prevista”, señalan los diputados peronistas.
Según consignan en la nota remitida este 10 de abril al gobierno nacional, en 2024, la recaudación informada bajo el concepto “Impuesto a los Combustibles” “ascendió a $ 2.520.915 millones implicando un crecimiento de más del 378% respecto del año 2023; mientras que en 2025 alcanzó $ 4.846.146 millones lo que representó una variación interanual del 92,2% constituyéndose en uno de los impuestos con mayor crecimiento interanual. Durante el primer bimestre de 2026 la recaudación ascendió a $870.558 millones”, ponderaron los legisladores.
“Tomando esa serie oficial como base de cálculo, el monto teórico bruto que debió canalizarse al SISVIAL asciende a $ 360.238,8 millones para 2024, a $ 692.514,3 millones para 2025, mientras que en lo que va del 2026 rondaría los $124.400 millones. Aun si se descuenta la reserva de liquidez del 1,5% prevista por el Decreto 301/2018, el monto teórico neto continúa siendo de enorme magnitud: $ 354.835,2 millones en 2024, $ 682.126,5 millones en 2025 y $122.530 millones para el primer bimestre de 2026”, precisaron los diputados en el escrito oficial.
“Sin embargo, según surge de los estados contables y documentación del fideicomiso de garantía y pago ‘Decreto 976/01 denominado fideicomiso SIT’, durante 2024 existieron ingresos efectivos a la cuenta especial SISVIAL por $ 247.627.935.459, colocaciones a plazo al 31/12/2024 por $ 223.149.094.072 y solo $ 40.668.907.786 con destino a pagos de beneficiarios vinculados al Sistema Vial Integrado”, detallaron.
“Tales cifras revelan, un apartamiento del destino sustantivo de los recursos y una preocupante desnaturalización del objeto del fideicomiso, que no fue concebido para transformarse en una herramienta de aplicaciones financieras sino para sostener, conservar, ampliar y mejorar la infraestructura vial del país”, denunciaron los legisladores en la nota a Caputo.
“Esa subejecución contrasta de manera inadmisible con el estado de abandono de amplios tramos de la red vial nacional. No puede haber competitividad logistica, reducción de costos sistémicos ni desarrollo federal si la producción agroindustrial, minera, energética, industrial”.
Asimismo, añaden los diputados peronistas: “Se confirma así que a pesar del flujo de fondos que Nación recauda, el estado de las rutas nacionales muestra un deterioro gravísimo, señales ilegibles y banquinas convertidas en pastizales inaccesibles, que ya se han cobrado numerosas vidas.”
En este contexto, se confirmó que intendentes de varias localidades organizaron para este martes una reunión en Buenos Aires para coordinar una estrategia de reclamo coordinada frente a Nación por el estado catastrófico de las rutas. El malestar también escala a nivel provincial y quizá haya cumbre de gobernadores.
En las provincias no solo sufren el robo de la parte que les corresponde del impuesto al combustible sino también la caída de la coparticipación por el derrumbe de la recaudación nacional por la recesión. De hecho, la principal preocupación de los mandatarios por estas horas es la manera en que se va a repartir el adelanto de las partidas federales.