El juez federal Ariel Lijo está evaluando la citación a indagatoria para Manuel Adorni en la causa por enriquecimiento ilícito, que investiga los presuntos hechos de corrupción que lo involucran, a partir de la compra de inmuebles y el nivel de consumo en dólares muy por encima de sus ingresos declarados.
Según publicó el portal LPO, la decisión podría producirse esta semana bajo el argumento que “las pruebas contra Adorni son tan contundentes que es inevitable” la indagatoria.
El juez que fuera designado por decreto del presidente Javier Milei, como integrante de la Corte Suprema, sin acuerdo parlamentario –no asumió porque debía renunciar a su cargo como magistrado–, delegó la investigación en el fiscal Gerardo Pollicita.
De acuerdo con la información del mencionado medio nacional, el fiscal podría tomar licencia por tres semanas desde el próximo lunes. Pero antes de irse, según fuentes judiciales, dejaría el pedido de indagatoria notificado ante el juez.
En cualquier caso, la pregunta que circula por pasillos judiciales es si el avance de Lijo implica una demostración acerca de que la secretaria general de la presidencia, Karina Miei, “le soltó la mano” al jefe de Gabinete que acumula gastos por más de 700 mil dólares, una cifra que no cuadra con sus ingresos y su patrimonio declarado.

Como sea, LPO informó que Juan Bautista Mahiques liberó el pliego de Tomás Rodríguez Ponte y sería remitido al Congreso entre lunes y martes de esta semana. Sin embargo, un juez explicó que Lijo y Mahiques habrían acordado que el ascenso de su histórico secretario de juzgado no podía someterse a la negociación que le habrían encargado al funcionario desde Casa Rosada, para aplacar las causas que preocupan a los hermanos Milei. Más concretamente, las causas de Adorni y la de las coimas en la Agencia Nacional de Discapacidad.
De hecho, el propio Adorni se rebajó yendo a visitar a Mahiques a su despacho en el ministerio a fines de abril, para solicitar su auxilio en la causa por enriquecimiento ilícito, que se disparó con el viaje de su esposa Betina Angeletti, en el avión presidencial en el marco de la Argentina Week en Nueva York.
Mahiques habría intentado hacer un puente entre el jefe de Gabinete y Pollicita, pero el fiscal enfureció y cortó la comunicación telefónica.
En simultáneo, Lijo había querido interiorizarse por el estado del pliego de Rodríguez Ponte y Mahiques le habría devuelto la gentileza ensayando la misma reticencia, hasta que durante el último fin de semana el gobierno decidió tramitar los pliegos que reclaman los gobernadores aliados, para avanzar con nombramientos en el Poder Judicial como artilugio para evitar que prosigan las investigaciones por corrupción.

Aunque esa tensión habilitó la especulación acerca de la posibilidad que Lijo frenara el avance de las causas de Andis y Adorni, Mahiques y Rodríguez Ponte trabajaron durante años en el juzgado de Lijo, quien promovió a su ex secretario como responsable de la Dajudeco, la dirección que se encargaba de las escuchas telefónicas, en acuerdo con el juez de la Corte Suprema, Ricardo Lorenzetti.
El candidato de Lijo es considerado, además, un profesional “serio” y un funcionario con una carrera judicial respetable en los pasillos de tribunales. Por eso, un fiscal que sigue de cerca la situación, negó que Mahiques pudiera utilizar el pliego de Rodríguez Ponte como “elemento de negociación” para cumplirle a Karina contra el asedio judicial.
El eventual desenlace auspicioso para Rodríguez Ponte activaría la alarma total en Casa Rosada, donde ya existe un profundo malestar contra Mahiques por intentar que se diluyan los juicios contra los máximos dirigentes de la AFA, Claudio “Chiqui” Tapia y Pablo Toviggino.