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El canje puede ser un hito, pero aún restan dar varias señales de confianza

Publicado 01/09/2020 | 09:00

Los resultados del canje anunciados este lunes han sido sumamente positivos. Ahora es clave que el Gobierno aproveche el sentimiento positivo generado por esta exitosa restructuración, para delinear un programa económico creíble que lleve al país hacia un horizonte de solvencia fiscal, aplicando ideas creativas y pragmáticas que incentiven proyectos productivos.

Los resultados del canje de deuda bajo ley extranjera anunciados este lunes por el ministro de Economía, Martín Guzmán, han sido sumamente positivos y despejan significativamente el escenario financiero para los próximos años en Argentina. Es importante destacar que el canje tuvo una adhesión del 93,5%, lo cual junto con la activación de las Cláusulas de Acción Colectiva (CACs), permitió llegar a un nivel de aceptación del 99%, prácticamente eliminando la posibilidad de acciones legales por parte de “holdouts” o como se los denomina coloquialmente, “fondos buitre”.

Sin dudas este resultado representa un éxito muy importante para el Gobierno y podría marcar un hito en su gestión, siendo que la restructuración de la deuda bajo ley extranjera era un precondición necesaria (aunque no suficiente) para reiniciar un ciclo de crecimiento y desarrollo económico, y no un mero rebote luego de tres años de recesión.

El próximo paso en este camino es la renegociación con el Fondo Monetario Internacional de la deuda de u$s49.000 millones que el país mantiene con el organismo y que seguramente incluirá una extensión de los plazos de repago con la posibilidad de algún período de gracia. La idea central de toda la estrategia del Gobierno se resume en la frase “crecer para poder pagar” que varias veces repitió el Ministro desde el inicio de las negociaciones.

Por otro lado, este viernes debutarán los nuevos bonos resultantes del canje y el mercado seguirá con suma expectativa las primeras operaciones. Descontamos que la respuesta inicial será positiva, pero creemos que los inversores actuarán con mucha cautela a la espera de los avances de las negociaciones con el FMI y también expectantes sobre las medidas que pueda ir tomando el Gobierno para ayudar al país a salir de la actual recesión.

Así, nos parece algo prematuro esperar una "exit yield" (tasa de salida) de 10% para los nuevos bonos en el corto plazo (tal como surgió de algunos pronósticos) y creemos que ésta más bien podría estar inicialmente en niveles de 12% para ir gradualmente convergiendo a aquel objetivo en el mediano plazo, dadas las señales correctas.

Nos parece que luego de despejado el horizonte en materia de deuda, el Gobierno debería concentrar sus esfuerzos en lograr poner en marcha un ciclo virtuoso que lleve al país hacia un sendero de desarrollo económico sustentable y no, tal como dijimos anteriormente, a un mero rebote de corto plazo que desemboque otra vez en estancamiento y nuevos problemas de deuda de aquí a unos años.

Para lograr esto es clave que el Gobierno aproveche el sentimiento positivo generado por esta exitosa restructuración, para delinear un programa económico creíble que lleve al país hacia un horizonte de solvencia fiscal, aplicando ideas creativas y pragmáticas que incentiven proyectos productivos.

En este sentido, el mercado de capitales podría ser un actor sumamente importante en la financiación de dichos proyectos, siempre y cuando, el Gobierno sepa dar señales de confianza y vaya relajando gradualmente las múltiples restricciones a las que hoy se enfrentan los inversores.

(*) CEO de IEB Fondos (Invertir En Bolsa)