"11 Años de periodismo"

16:15 h | 26/02/2018

Hay que comparar EMSA para corregir ya!

Las comparaciones hay que buscarlas cuanto antes para evitar que el problema explote ante la imposibilidad de regular la situación.

Si los tremendos incrementos en las tarifas de EMSA suponen desconfianzas, habrá que hacer el esfuerzo técnico de comparar una serie de hechos que, si son injustos y más, si fueran sospechados de ilegales, de inmediato tomar la decisión gubernamental de corregirlos. Ejemplos hay muchos para encarar esta iniciativa que, hasta tanto se logren resultados ciertos, esa empresa que, por tener mayoría de acciones el Estado, es propiedad de todos los misioneros y, en consecuencia, también habrá que disponer de plazos razonables para superar esta grave situación.

Las comparaciones hay que buscarlas cuanto antes para evitar que el problema explote ante la imposibilidad de regular la situación.

1°) Comparar los incrementos entre las tarifas del último mes con el anterior y luego a un año con el mismo consumo o casi igual;

2°) Hacer lo propio con el costo vigente en los mismos periodos y consumos de KW en Corrientes, Resistencia, Formosa, Salta, Capital Federal, Gran Buenos Aires, Santa Cruz, etc., como también en Encarnación, Asunción, Foz de Iguazú, Porto Alegre, Montevideo, etc.

3°) Localizar en la Argentina pueblos con la misma población que Posadas y Misiones para comparar sus consumos promedio de energía, sus costos y la conformación de cada empresa, cantidad de empleados y sus respectivos sueldos por jerarquías;

4°) Verificar para comprobar hasta qué grado de verdad es cierto que, en Misiones, hace ya varios años, pagamos la electricidad entre 7 a 8 veces más caro que en la Capital Federal y el Gran Buenos Aires. Y si la investigación demuestra que esa odiosa e injusta discriminación es real, verificar ante el ministerio de Energía de la Nación, lo siguiente:

a) Si al ir eliminando paulatinamente los subsidios a ese sector y, al mismo tiempo, aprobar aumentos en las tarifas para justificar sus costos reales y así poder disponer de capitales para volver a alcanzar el autoabastecimiento de gas y petróleo;

b) Si ese grave descuido fue durante la “década ganada” del kirchnerismo que, sin inversiones nacionales como del exterior, se necesitó y aún se necesita entre 10.000 a 12.000 millones de dólares para importar esos productos insustituibles para el desarrollo económico y social de la Patria Argentina, como ocurrió durante la presidencia de Arturo Frondizi a partir de 1960, cuando también comenzamos a exportar;

c) informarse asimismo cómo y por qué esa zona de la República tuvo esos beneficios extraordinarios siendo que es allí donde se goza de modernas infraestructuras y excelentes servicios de óptima convivencia que en el interior no existe y donde la agro-industria sigue aportando capital al tesoro nacional, incluyendo millonarias divisas por las exportaciones que, y hay que decirlo, justamente sirven para garantizar la convivencia excepcional de los porteños y bonaerenses y que, acostumbrados a esos privilegios, sin embargo paralizar al país, con protestas, piquetes y paros. Con seguridad es que en esa zona está entre el 40 al 45% de los votos del país y por eso los gobernantes “populistas” imponen esa demagogia sin dimensionar sus graves consecuencias para el resto del país.

5°) Agregar a esta iniciativa que, para peor ejemplo, en Misiones no se dispone de gasoducto, por lo que también, con bastante sacrificio, se debe resignar al alto costo de las garrafas que, al igual que la electricidad, se soportan periódicos como sorpresivos aumentos. Con seguridad habrá que esperar bastante tiempo hasta tanto se logre el autoabastecimiento de gas y petróleo, y/o se concreten la producción de energía a través de mini-represas en los arroyos como también las tecnologías eólicas y solar y las usinas eléctricas de biomasa con los desechos de los aserraderos, que aquí en Misiones seguramente es el mayor recurso de todo el país. Si bien existen agoreros, como algunos medios locales, que no creen en el Plan Belgrano, ya en Corrientes como en Misiones hay proyectos de energía renovable en la que el gobierno nacional prometió una inversión de 12.000 millones de dólares. Precisamente para esa gente, que confunde a la opinión pública, alcanzar esos objetivos de autoabastecimiento de energía nunca podrá lograrse de un día para el otro, ya que supone cumplir con un plan superior a los 20 años, si es que los gobernantes de turno cumplen con esos objetivos.

CONCLUSIÓN

La verdad que nunca quise ser vanidoso, pero es oportuno informar que, en 1961, merced a la decisión del gobernador César Napoleón Ayrault y su ministro de Economía, Julio César Perié, junto a Luís Humberto “Lucho” Pérez, ambos periodistas, fuimos becados por el Consejo Federal de Inversiones (CFI) a un curso acelerado de planificación para el desarrollo Económico y Social en la Facultad de Ciencias Económicas de la Universidad Nacional del Litoral, en la ciudad de Rosario. Allí, entre tantos conocimientos que adquirí, recuerdo al profesor Juan Carlos Uyarzún, chileno, que siempre ilustraba con hechos trascendentes para evitar fracasos o caer en la corrupción con impunidad. Él afirmaba: “Sólo con la planificación habrá perspectivas de progreso para un país y, si no se planifica habrá improvisación que es la antesala de la corrupción. Y para peor -agregaba- será a través de las obras públicas la mejor manera de defraudar al pueblo con el enriquecimiento ilícito de los funcionarios”.

Y es apelando a este recuerdo que sugiero esta iniciativa para esclarecer correctamente lo que sucedió en la “década ganada” y, a la vez en defensa de los legítimos derechos del pueblo misionero, buscar la forma de un resarcimiento justo frente al costo impagable que sufre la inmensa mayoría con las tarifas del servicio de electricidad. Si se opera con rapidez seguramente se sabrá que desde el centralismo porteño se sigue gobernando todavía para ese sector privilegiado, donde ahora se trata de eliminar los subsidios demagógicos permitiendo aumentos de las tarifas para alcanzar el costo justo del servicio. Pero si en Misiones no se tuvo en cuenta que pagábamos 7 a 8 veces más caro que Capital Federal y el Gran Buenos Aires y que todavía sigue con vigencia aquí esa odiosa discriminación: ¿Por qué debemos soportar los aumentos que periódicamente fija el gobierno nacional?, por eso hay que esclarecer de inmediato esta grave situación, máxime si desde esta provincia se contribuye con la gobernabilidad del presidente Macri siendo opositores sus actuales gobernantes. Y no olvidar que se debe informar que también desde Misiones, creo que, por 10 años seguidos, en cada factura mensual de EMSA contribuíamos para la electrificación de la Provincia de Santa Cruz. Con los datos precisos que deben buscarse, corresponderá a personal especializado, estimar los montos millonarios que salieron del bolsillo de los misioneros y que, con los intereses correspondientes, buscar la manera de un resarcimiento justo para tranquilidad y progreso de nuestro pueblo.

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