16:40 h | 08/01/2017

Por desborde de un arroyo, familias de Garupá quedaron a la intemperie

"Lamentablemente el desborde del arroyo es un tema recurrente desde hace 30 años", indicó uno de los vecinos afectados por el agua.

GARUPÁ.- El agua que azotó en estos días a Misiones provocó graves inundaciones, y como suele suceder, afecta fundamentalmente a las familias más vulnerables. Es el caso de los barrios Ñú Porá y La Ripiera de Garupá, donde cada vez que llueve torrencialmente, el arroyo se inunda y los vecinos sufren las consecuencias.

"Hace tres meses que vivo acá y cuando llueve mucho, la casa se inunda y los colchones y las frazadas mojadas ya no se pueden usar. Le pido ayuda a los vecinos porque la gente de la municipalidad ni aparece, entonces recurro a los que siempre me dan una mano", cuenta Vanesa Soledad Saravia, madre de cinco hijos.

Con lágrimas en los ojos, la joven solicita que las autoridades le consigan tierra para rellenar el terreno, y maderas que le permita levantar algunas paredes más fuertes de su casa precaria. "Con esta humedad se enfermaron tres de mis hijos, y al tener las camas y colchones mojados tienen que dormir en el piso", lamentó.

En Garupá, cercano a esos barrios funciona el merendero que organizó el Partido Agrario y Social junto al Movimiento Evita Misiones, y el diputado Martín Sereno junto a un grupo de militantes se acercaron al lugar para gestionar ayuda para las familias inundadas.

Otros de los afectados, y referente del barrio, Enrique Ramón Kozur, se ocupó de llamar a algunos organismos para reclamar elementos para la gente. "Lamentablemente el desborde del arroyo es un tema recurrente desde hace 30 años, aunque no siempre afecta como ocurrió ahora que llovió mucho".
Así, la gente va perdiendo lo poco que tiene: muebles, colchones, ropas. "Esta vez al ver la situación llamé a la Dirección de Defensa Civil y no obtuve respuesta, tampoco de las autoridades municipales a las que también llamé. Nosotros pedimos que se pongan las pilas y trabajen en beneficio de las familias que tanto necesitan. A Garupá lo llaman "Municipio Saludable", y la verdad que parece un chiste porque de saludable no tiene nada", remarcó Kozur.

"Pedimos que rellenen los terrenos"
A medida que recorrió las barriadas, el diputado Martín Sereno se encontró con los mismos testimonios recurrentes. Carla Belén Cáceres, recordó con temor que hace cuatro años cuando se mudó a Ñú Porá, su hija tenia quince días.

"Fue tan terrible la inundación que el agua entró hasta la mitad de mi casita, mi beba cayó en el agua y casi me muero del susto, no sabía que hacer. Por suerte los vecinos fueron solidarios y me dieron una mano. Era cerca de fin de año, casi como ahora, y tuvimos que pasar en medio del agua", lamentó.
También como el resto, solicitó que las autoridades se acerquen y colaboren. "Yo solo perdí el colchón de mi hija; pero mi vecina está con cinco hijos y no tenemos respuesta. A los funcionarios la situación que sufrimos les tendría que tocar el corazón, sentir misericordia y conmoverse por como viven nuestros chicos, somos pobres; pero con derechos como cualquier otro misionero. Me gustaría que esos gobernantes con poder, vengan una semana a vivir bajo el agua como nosotros, para que vean cuánto se sufre", indicó.

El diputado Sereno afirmó que este problema lleva tanto tiempo, que "es imposible que éste intendente y el anterior, primero el padre, Raúl Ripoll y ahora el hijo, Luis Ripoll desconozcan lo que sucede cada vez que llueve tanto. No accionan en favor de las familias para rellenar los terrenos, limpiar el arroyo, ampliar el cauce y asistirlos, y cuando no llueve, suelen intimar a los vecinos para que se vayan del lugar", expresó.

Riesgo e insalubridad en un municipio ausente

El desborde del arroyo, proviene de 30 años atrás, y en ese tiempo ninguna autoridad pudo solucionarlo. En la Ripiera, la crecida el año pasado se cobró la vida de varios chicos, y todavía no hay un puente seguro.

"Es vergonzoso y duele comprobar como subsisten las familias y que ni el municipio ni la provincia hayan buscado la forma de lograr que esas familias vivan dignamente, ya que si se asentaron en el lugar es porque no tienen otro terreno para vivir, tanto las personas que están desde hace muchos años como los que se asentaron hace cuatro o cinco. Ocuparon los terrenos cercanos al arroyo, porque la mayoría son mujeres solas, jefas de hogar que sobreviven con la Asignación Universal por Hijo, como los casos de Vanesa, y de Belén, y les resulta imposible acceder a un terreno o pagar un alquiler. El municipio no brindó hasta ahora ninguna solución habitacional ni realizó mejoras en el terreno que ocupan", subrayó el legislador.

Ante ese panorama, tanto el PAyS, como el Movimiento Evita Misiones y la Confederación de Trabajadores de la Economía Popular (Ctep), lograron convocar a personal del Ministerio de Salud Pública que llegó al barrio con un operativo sanitario, y prometió continuar en el tiempo, además consiguieron colchones nuevos, medicamentos, ropas, mercaderías y leche para los chicos. "Necesitan mucho más, pero seguiremos gestionando para cubrir las necesidades más urgentes que sufren estas familias", dijo Sereno.

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