"10 Años de periodismo"

11:30 h | 30/10/2016

"Volver a Misionerizar Misiones"

"Ahora es la oportunidad para reivindicar a Misiones" más el proyecto completo "Volver a Misionerizar Misiones".

Para fines de febrero del 2016 creí conveniente reiterar un proyecto para dejar como legado a la presente como futuras generaciones de misioneros una manera original de luchar por la reivindicación que se merece la Histórica Provincia de Misiones, pretensión que lo vengo haciendo hace por lo menos más de 50 años. El proyecto lo identifiqué como "Volver a Misionerizar Misiones" aprovechando los espacios que ofrece la ruta 105, en una primera etapa, desde lo que era la "garita del km. 10", hasta más allá del histórico Establecimiento Santa Inés.

Desde esa fecha recorrí distintos lugares de la ciudad para entrevistar a personalidades de jerarquía intelectual a fin de interesarlos en mi proyecto, logrando en cada uno y todos los casos, en reiterados contactos, el interés evidente de adherirse para concretar el mismo por etapas conforme a su prioridad y disponibilidad de recursos.

Entre los primeros que entrevisté fueron a mis amigos Ricardo Biazzi y Martín PancalloD'Agostino, destacados profesionales del derecho y profesores de la Universidad Nacional de Misiones. Luego, en reiteradas visitas, también logré la adhesión de Aníbal Velázquez, titular de la Asociación de Profesores de la UNAM quien, para demostrar su espíritu bien misionerista, me solicitó que le haga una lista de fechas trascendentes de la historia de Misiones para gestionar con representantes misioneros en el Congreso Nacional su difusión pero también para que varias calles de la ciudad de Buenos Aires lleven esos nombres. Rubén Zamboni, hermano de la extinta escritora Olga y ambos nietos del pionero de la yerba mate, don Benito Zamboni, es vice-decano de la Facultad de Humanidades, donde se dictan las cátedras de Historia y Periodismo, también con mucho fervor misionerista se comprometió a colaborar en esta iniciativa. Tiempo después tuve una extensa entrevista con el rector de la UNAM, Javier Gortari quien, entre otras sugerencias se comprometió a reeditar el libro "Misiones y sus pueblos de Guaraníes", del R.P. Guillermo Furlong y cumplir, según sus propias palabras, con mi insistente pedido periodístico para que su distribución sea gratuita a todos los establecimientos educacionales (primarios, secundarios, terciarios y universitarios) como también a todas las bibliotecas de Misiones. Ruben Zamboni se comprometió a facilitar este libro al rector que posee la biblioteca de Humanidades.

VALIOSO APOYO
También entre tantos otros adherentes, debo sumar a los arquitectos León Finkelstein y Liliana Oleksow que, por la trascendencia de la iniciativa creyeron convenientes interesar a la Asociación de Arquitectos de Misiones para colaborar en el proyecto. También adelantó su contribución Martín Oria, titular de la asociación que nuclea a los empresarios de hoteles y restaurantes de Misiones. Asimismo, para sumar mayor trascendencia a la iniciativa, con gran fervor misionerista se comprometieron a colaborar los destacados como prestigiosos artistasBernardo Neumann y Hugo Viera, este último que, inclusive, ya tiene preparado el proyecto para construir una réplica del monumento a Miguel Chepoyá, como corneta de órdenes de San Martín y que se yergue junto al Padre de la Patria en el enorme monumento al Ejército de los Andes en el Cerro de la Gloria, en Mendoza.

No deja de ser importante, y que pone en evidencia el amor a esta bendita tierra colorada, las adhesiones espontáneas de dos destacados empresarios misioneros, como lo son el ingeniero Rubén Alvarenga y Alberto Selva. El primero ofreció sin costo alguno disponer del espacio de la esquina San Lorenzo y Entre Ríos del Hotel de su propiedad, Julio César, para las posibles reuniones de quienes propician “Misionerizar Misiones”. Y el segundo, con la misma espontaneidad y entusiasmo, el estratégico espacio de planta baja del shopping de Bolívar y San Lorenzo. También debo destacar la reiteración de su pasión misionerista de Lloyd Jorge Wickstrom, abogado y reconocido historiador de los pioneros de la Zona Centro de Misiones que también adhirió en 1995 a otra iniciativa similar.
Por su parte el diputado nacional Luís Pastori, al coincidir totalmente con los objetivos que se busca y extenderlos a la Ciudad de Buenos Aires y al resto del país, también él buscará la forma de lograr que en las calles de la Capital Federal por lo menos figuren nombres sombólicos de la rica historia de Misiones, como Andrés Guacurarí, Batalla de Mbororé, Miguel Chepoyá y Pablo Areguatí. Como todavía tiene vigencia la ley nacional que en 1986 se sancionó por iniciativa del diputado nacional Cleto Rauber, que manda levantar un monumento a Andrés Guacurarí en la avenida 9 de Julio, se cumpla que el ministerio de Educación de la Nación difunda en toda la República las hazañas del héroe misionero.

Para mayor satisfacción, quiso el destino que en forma separada me encontrara con los ex-gobernadores Ricardo Barrios Arrechea y Federico Ramón Puerta, quienes también de inmediato adhirieron a la iniciativa. Y este espontaneo pronunciamiento me trajo a la memoria que si estuvieran con vida César Napoleón Ayrault, Mario Losada, Miguel AngelAlterach, Juan Manuel Irrazábal y Julio César Humada, también ellos, sin reparo alguno ya estarían juntos, por encima de sus diferencias partidarias, sumándose para lograr de una vez por todas la reivindicación que se merece la Histórica Provincia de Misiones y que con orgullo es “Ybí-marabe-í”, la tierra sin mal de los misioneros.

ACLARACIÓN
En el trabajo que adjunto, informo que lo fundamental como trascendente, comienza en la Página 2 hasta la Página 10, donde pueden evaluarse los objetivos precisos que se buscan y que pueden complementarse con nuevas sugerencias. El resto de esta iniciativa lo incluí con antecedentes históricos para ilustrar sobre muchos aspectos que deben trascender para dimensionar parte de la verdadera historia de Misiones, donde por ejemplo, incluyo los 30 artículos del Reglamento institucional para la Histórica Provincia de Misiones, escrito de puño y letra por Manuel Belgrano el 30 de diciembre de 1810. Asimismo no deja de ser importante construir numerosos murales y carteles de bienvenida en los principales accesos a la provincia donde debe incluirse ese inolvidable legado que nos dejaron nuestros paisanos guaraníes y que es y debe rescatarse como auténtico patrimonio nuestro: “Ybí-marabe-í”, la tierra sin mal de los misioneros.

LA HISTORIA NOS JUZAGRA
La primera prioridad, y que de entrada no significará inversión alguna, es designar como avenida la Ruta 105 con el nombre de “Batalla de Mbororé”, y sus colectoras con los nombres de los héroes de esa hazaña: Ignacio Abiarú y Nicolás Ñeenguirú. Pero en simultáneo tomar la decisión de rescatar el monumento a Andrés Guacurarí, que se halla en el acceso a Garupá y la Ruta 12 para trasladarlo hasta un costado del enorme puente construido donde estaba la ex-garita del km. 10 y donde se unen ese municipio con el de la ciudad capital de Misiones.

La oportunidad se presenta el próximo 30 de noviembre al cumplirse el 238° aniversario del nacimiento de Andrés Guacurarí. Y qué significativa fecha para nuestros gobernantes, tanto desde el Poder Ejecutivo como también del Poder Legislativo, para tomar la decisión de hacer justicia como se merecen tanto Andrés Guacurarí como la Batalla de Mbororé y dar comienzo así a la primera etapa de “Misionerizar Misiones” pero con el compromiso de ir concretando por etapas esta histórica iniciativa, inclusive con la contribución solidaria de fondos del pueblo misionero.


IMPONENTE MONUMENTO
Al recorrer con el arquitecto Finkelstein toda esa zona, él priorizó precisamente ese lugar para trasladar allí el histórico monumento de nuestro héroe y que, al igual como ocurre al acceder a la ciudad de Salta con Martín Miguel de Güemes, con un pedestal de tres a cuatro metros con más una altura similar en el lugar elegido donde será imponente la figura del héroe misionero que será visible desde alrededor de 1.000 metros por al menos el 80% de los propios misioneros y alrededor del 50/60% de los turistas que visitan Misiones, sean del resto del país como del extranjero. Finkelstein coincidió conmigo, que en ese lugar, por el enorme espacio disponible, no solamente es posible construir un escenario amplio para festivales auténticamente misioneros, sino que también se puede construir debajo de ese enorme puente, camarines y sanitarios para servir a los artistas y al público en general. Y, para mayor satisfacción, ese espacio garantiza una suerte de “anfiteatro” por lo menos para más de 3.000 espectadores y también para el estacionamiento de automóviles.


TRINCHERA MISIONERA
Con esta denominación se destacará la enorme rotonda próxima a los Barrios “Don Santiago” y “Santa Helena” donde han de predominar murales y otras estructuras con personajes y hechos históricos misioneros, como entre otros “La Batalla de Mbororé” y “La Leyenda de las Cataratas del Iguazú”, con sus dos protagonistas: la bella guaina NAPIR y su vigoroso pretendiente CAROBA, contado al pié de esa maravilla mundial a fines de 1.800 por un paisano guaraní y donde, en esa misma época tomó trascendencia nacional por su valor nutricional “el árbol pan”, o sea el “ñaracatiá”. También ahí se levantará el monumento a Miguel Chepoyá y en plaquetas o murales se inscribirán todas las aldeas guaraníes que aún sobreviven en la tierra misionera y la cantidad de arroyos y parajes con sus respectivas traducciones para confirmar que es sólo en Misiones donde perdura la cultura guaraní en todo el país. También el YAGUARETÉ figurará como otro símbolo de Misiones.

Puede afirmarse que en la década de los ‘30 del Siglo pasado fue la primera vez que con énfasis se dio comienzo a rescatar del olvido a la Histórica Provincia de Misiones. Esa noble lucha se hizo por partida doble ya que también en todo el ámbito territorial el objetivo también se extendía a rescatar la jerarquía de provincia en que injustamente habíamos perdido, habiendo sido la más antigua de la República Argentina por exhibir que fue la primera en adherir a la Revolución de Mayo el 18 de junio de 1810. Sus principales protagonistas fueron, entre otros: Aníbal Cambas, Julio César Sánchez Ratti, Antonio Monzón, Aníbal Lesner, Casiano Carvallo, Julián Francisco Freaza, Sesostris Olmedo, Félix y Ceferino Rey, Adolfo Justo Pomar, Mariano Díaz, Roberto Dei Castelli, Salvador Lentini Fraga, Ángela Perié, Marina Paulina Moróz, Clotilde Mercedes González, Fanny Ettori, Carmen Acuña y muchos más, que en tren iban a Buenos Aires a luchar por la reivindicación de Misiones como la provincia más antigua de la Nación Argentina. Sin desmerecer otras luchas vale la pena recordar la reivindicación que allá por 1992 hicimos, entre otros, con Vicente Cidade y Teodoro Cuenca, con la participación activa de los intendentes de Garupá, Raúl Armando Ripoll y después Daniel Roa, rescatando del olvido a Andrés Guacurarí con ceremonias en su homenaje al pié de su monumento cada 30 de noviembre con la participación masiva de público, escolares, estudiantes y fundamentalmente conjuntos musicales auténticamente misioneros que ejecutaban nuestros ritmos. Posteriormente el 18 de junio de 1995, fecha histórica para los misioneros que hasta ahora no se incluye en sus efemérides, lancé la iniciativa de crear la Asociación Cultores del Acervo Misionero. En su proclama fui categórico en afirmar, entre otros reclamos, que “De lo que hagamos o dejemos de hacer, ahora, dependerá la suerte de Misiones en el futuro inmediato. Históricamente fue una constante nuestra vocación de argentinidad y federalismo.

Sin embargo no hubo reciprocidad ante tamaña contribución a la integridad territorial de la Nación Argentina que siempre nos sometió a través de los hechos consumados invocando como excusa un supuesto “interés nacional” sin dimensionar en su justo valor la ubicación estratégica de Misiones en este sector del Continente. Si bien es cierto que para la integridad nacional no es de lamentar que Misiones perdiera valiosas tierras que hoy son parte de la provincia de Corrientes, es grandemente lamentable que por desinterés del representante argentino en Washington perdiéramos en 1895 más de 30.000 kilómetros cuadrados a favor del Brasil por el famoso Laudo Cleveland. Pero no fueron éstas las últimas mutilaciones que sufrió Misiones a lo largo de toda su historia. El desmembramiento sigue. Y seguirá hasta tanto se permita el avasallamiento y se acepte, resignados, el sometimiento! ¡Ya es hora de “Misionerizar” Misiones!!!

Ya fuimos demasiado lejos  con nuestra generosidad que, por lo visto, se confunde con debilidad. Debemos pasar al frente en todos los frentes para dejar de ser una hermosa tierra pero marginal y periférica. Las circunstancias geopolíticas de antaño hicieron de Misiones un verdadero Imperio, realmente excepcional hace más de 300 años. Fuimos centro de civilización y progreso cuando nada de lo que es hoy Argentina tenía comparación con lo que fueron capaces de hacer nuestros paisanos misioneros en las Reducciones Jesuíticas. Contrariamente a lo que aconteció en otros lugares del país como del resto del Continente, en esta región no hubo necesidad de organizar expediciones para expulsar y hasta exterminar a nuestros indígenas. Muy por el contrario, era desde las Misiones que los gobiernos, sea desde Buenos Aires, Lima, Asunción o Montevideo, pedían auxilio o ayuda para llevar adelante grandes emprendimientos o para la defensa de sus intereses.Con la Batalla de Mbororé, librada en 1641, se nos dio nuestra condición de argentinidad. Nicolás Ñeenguirú e Ignacio Abiarú, fueron los héroes de esa verdadera hazaña, desconocida aún hoy por muchos argentinos y también misioneros”.

Para mayor conocimiento de esa proclama, adjunto textualmente su contenido, como también parte de los firmantes de esta iniciativa y que debemos reflotarla con más adherentes y nuevos objetivos.


LOS FIRMANTES
De inmediato, en 1995, un grupo representativo de Misiones suscribió el acta fundacional, entre otros, Vicente Cidade, Teodoro Cuenca, Abdón Fernández, Elio “Tunguzú” Velázquez, Chaloy Jara, Agapito Giménez, Arnaldo Ramírez, Inés Perié, Juan Catalano, Patricio Downes, Francisco Manfredini, Norma Isabel Galeano, Abel Rubleski, Nélida Madelaire, Alicia María Coll, Gilda Velozo, Ramón Ayala, Ricardo Ojeda, Mario Raúl Martos, Hugo Humada, Lalo Doretto, Esteban Abad, Gerardo Marcial Quijano, Carlos Angel Villalba, Lloyd Wickstrom, Daniel Larrea, KarosoZueta, Hugo Ricardo Salvador, César Luís Caneva, Luís Quirelli, Severo Ramírez, Ricardo Viña, Antonio Bermüller, Guido Rauber, Ricardo Botterorron y más firmas.

Si logramos volver a despertar el interés de “Misionerizar Misiones”, pongo a disposición de los nuevos adherentes, los estatutos de esta iniciativa.

ALGUNAS PROPUESTAS
Estimo que debemos aprovechar los cambios que se aprecian a partir del 10 de diciembre último, tanto a nivel provincial como nacional, con gobernantes no excluyentes pero sí abiertos a la opinión pública, en particular desde la Presidencia de la Nación. Es por ello que, entre otros objetivos, como Macri no hace muchos años fue “ciudadano misionero”, sugiero que esa buena iniciativa bien federal, de reunirse con su gabinete una vez por mes en cada provincia, lo haga aquí, en Misiones, el 18 de junio para que desde esta bendita tierra colorada, el presidente de la Nación comunique al resto del país, que eligió esa fecha para conmemorar el 206° aniversario de la adhesión de la Histórica Provincia de Misiones a la Revolución de Mayo, de 1810 siendo la primera en hacerlo que se jugó por la Patria que recién nacía y por ser la más antigua de la República Argentina.

BATALLA DE MBORORÉ
Asimismo, de una vez por todas debemos rescatar del olvido a la Batalla de Mbororé, para lo cual, en principio, la Ruta Nacional 105, debe llamarse con ese histórico nombre, al menos desde donde estaba la ex-Garita del Km.10 hasta el cruce con la Ruta Nacional 14, en San José y, al estilo de la Avenida 9 de Julio, de la Ciudad de Buenos Aires, que a sus costados llevan nombres distintos, aquí, una colectora, o la mano correspondiente, debe llamarse Ignacio Abiarú, y la otra Nicolás Ñeenguirú, los caciques guaraníes de esa batalla que deben ser reconocidos como héroes nacionales. En realidad mucho mejor sería que esa distinción naciera desde la Rotonda de la Ciudad Capital, por Ruta Nacional 12, para unirse con la 105, pasar San José y, por la Ruta provincial 1, cruzar Apóstoles y Azara para terminar en el límite con Corrientes. Lógicamente habrá que negociar con los familiares de TuloLlamosas el tramo que lleva su nombre en jurisdicción de Posadas.

En el tramo hasta Santa Inés existen varias plazoletas que están vacías y llenas de capueras. Allí también hay que aprovechar esos estratégicos espacios para levantar murales, tanto sobre esa hazaña como también de otros hechos y personajes que contribuyeron a consolidar nuestra Patria, y donde valientemente y sin remuneración alguna, ofrendaron sus vidas nuestros indios guaraníes llegando hasta casi su extinción.

ANDRÉS GUACURARÍ
Justamente en uno de esos espacios mal aprovechados, sea en la amplia rotonda que se halla antes del acceso al barrio Santa Helena, o en la imponente loma que se “ofrece” a un costado del puente de hormigón donde se entrelazan los distintos accesos, tanto a Posadas como al interior y también a la costanera, y donde confluyen la mayoría de los turistas que visitan Misiones, trasladar el monumento histórico de Andrés Guacurarí a uno de los dos lugares desde el acceso a Garupá y Ruta 12 donde, lamentablemente, se halla sólo y casi abandonado y donde allí, desde 1992, los 30 de noviembre, de cada año, fecha del natalicio de Andrés Guacurarí, allí hacíamos los actos en su homenaje con la masiva participación de estudiantes de la zona y conjuntos musicales y danzas auténticamente misioneros. La EBY, antes de sacar ese histórico monumento y eliminar la sala de cultura que se hallaba a su costado, habría prometido que iba a construir una suerte de anfiteatro aprovechando el desnivel de ese lugar. Pero esa obra no se hizo. De aprobarse esta iniciativa por las autoridades correspondientes, bautizar al lugar como Parque Andrés Guacurarí, adecuando el mismo con escenario al frente del monumento para los espectáculos y comodidades para el público como también lugares para el estacionamiento de vehículos.

Al quedar libre el otro lugar, denominar al mismo “Trinchera misionera” donde se habilitarán murales con personajes y/o episodios históricos de Misiones, como por ejemplo, uno con las Islas Malvinas y la figura de Pablo Areguatí, destacado paisano guaraní que en 1823 fue su primer gobernador que tuvo el honor de izar la bandera nacional diez años antes de la usurpación de los ingleses en 1833.


MIGUEL CHEPOYÁ
Pero también erigir un monumento, réplica del que se exhibe en el Cerro de la Gloria, en Mendoza, en homenaje al Ejército de los Andes, a Miguel Chepoyá, que fuera el corneta de órdenes de San Martín, Sucre y Bolívar, desde 1812 hasta 1826. Para el glorioso Regimiento Granaderos a Caballo, en su sede central en la Ciudad de Buenos Aires, su figura se observa en todas partes, ya que a este valiente indio misionero, se lo destaca como lo que fue y debe ser para siempre como héroe nacional. Lo notable es que en la Ciudad Capital de Misiones, en la avenida Roque Pérez, a pocos metros de la Avenida Corrientes, en una cortada que no supera los 60 metros, lleva su nombre.

Esta iniciativa sugiere gestionar ante el gobierno de Mendoza la autorización para colocar al pié de la estatua de Chepoyá una plaqueta que lo identifique por su trayectoria y su orígen como nativo de Santa María la Mayor (Misiones).

No dejar de aprovechar en cada uno y todos los espacios disponibles, para despertar el interés de los turistas e, inclusive de los propios misioneros, la plantación de yerba mate, té, palmito, güembé, tung, lapachos y tantos otros símbolos de Misiones, como el imponente pino misionero, la araucaria, tan característica del nordeste de la provincia.


LO QUE FUE MISIONES
En un mural bastante grande incluir un MAPA de lo que fue Misiones destacando lo que perdimos con Corrientes en 1881, y los más de 30.000 kilómetros cuadrados a favor del Brasil por el famoso Laudo Cleveland, en 1895, informando en el primer caso que Misiones ya no tenía representantes en el Congreso Nacional y, en el segundo, porque en Washington, quienes representaban a la Argentina ni abrieron los sobres donde esa documentación confirmaba que ese territorio pertenecía a la Histórica Provincia de Misiones. Y, agregar… si en 1767 no expulsaran a los Jesuitas, hoy Misiones sería una potencia mundial!!!

En el mismo mural, o en otro, destacar bien visible la fecha 18 de junio de 1810 con explicación: Fecha de la adhesión de Misiones a la Revolución de Mayo. Fue y es la Provincia más antigua de la Nación Argentina.

En la Manzana de la Luces, orgullo nacional en la Ciudad de Buenos Aires, todavía sigue en pié la Iglesia San Ignacio construida allá por 1667, como también restos del Fuerte en el subsuelo de la Casa Rosada donde ahora funciona el Salón del Bicentenario. Esas obras fueron hechas con nuestros indios misioneros. Sin embargo no hay una sola plaqueta que los recuerde.


DEBE SABERSE
Para dimensionar “Lo que fue Misiones”, es fundamental agregar dos hechos significativos como categóricos únicos en el país, como que para 1700 funcionó en la Reducción de Loreto la primera imprenta en este sector del Continente y donde su primer libro impreso en pleno monte misionero fue “El Martirologio Romano” y, en la Reducción de San Cosme y Damián, cuando todavía estaba en Misiones, el R.P. Buenaventura Suárez, nativo de Santa Fé (Argentina), entre 1703 a 1739 compuso su Lunario con vigencia a cien años, desde enero de 1740 hasta diciembre de 1841 y que se cumplió absolutamente por lugar, año, mes, día, hora, minutos y segundos, habiendo sido nada menos que el primer observatorio astronómico de toda América. Pero, como viene sucediendo desgraciadamente con los hechos excepcionales ocurridos en Misiones, estos dos ejemplos, poca o ninguna difusión tienen hasta ahora. Y decir que esos dos antecedentes deberían distribuirse como orgullo de la Argentina y muy especialmente de los misioneros.


LA IMPORTANCIA DE MISIONES
Viniendo desde el Sur por la Ruta 105, en la zona de Santa Inés, hay varias plazoletas que también deberían utilizarse con entrada a la Ciudad Capital de Misiones y donde también deberían habilitarse esculturas y murales para destacar su trascendencia nacional como internacional, como por ejemplo la cantidad de “Patrimonios de la Humanidad” que nos distinguen y la enorme cantidad de fiestas nacionales, como la de los Inmigrantes, la yerba mate, el té, la madera, las orquídeas… y, en otro lugar también las numerosas fiestas provinciales.

Muy relevante será para los turistas observar con imágenes bien destacadas de nuestros indios guaraníes un mural que informe con letra bien visible: Misiones es fortín de la Raza Guaraní en la Argentina, incluyendo un mapa señalando la cantidad de tribus con sus respectivos nombres. Y, para mayor identidad, incluir la lista de los ríos y arroyos que siguen con los nombres originarios en guaraní y, si es posible, con sus definiciones, como Garupá, Moconá, Acaraguá, Mbopicuá, Cuña Pirú, Piray Guazú, Piray Miní, Paranay, Teyú Cuaré, Paraná, Iguazú, ItaembéMiní y tantos otros para demostrar que efectivamente en Misiones es donde perdura esa herencia histórica en la Argentina.
Para mejor identidad, sería muy bueno que en todas partes se exhiban en colores el escudo de Misiones y la Bandera Federalista de Andrés Guacurarí, dos insignias muy bellas que deben ser admiradas.


EN LOS ACCESOS
Si bien es cierto que todas estas propuestas harían trascender a Misiones como justicieramente debe ocurrir, será fundamental y prioritario que en cada uno y todos los accesos a la provincia se coloquen carteles, bien grandes y visibles, con iluminación nocturna, con la siguiente inscripción: BIENVENIDOS A MISIONES y debajo “Ybý – marabe – í”, con su traducción, también abajo “La Tierra sin Mal”de los Misioneros, una definición de nuestros pueblos originarios que debemos sostener y defender para siempre porque, a decir verdad, aquí no hay discriminación alguna no obstante la cantidad de etnias y credos religiosos porque, también es otra herencia guaraní y posteriormente por la acción solidaria del sistema cooperativo impulsada por nuestros inmigrantes por la ausencia del sector público cuando fuimos sometidos a la condición de territorio nacional y que unió a la sociedad misionera frente a todas las adversidades de esa etapa sin caminos, ni puentes ni puertos y menos comunicación telefónica. Sin embargo Misiones creció con trabajo, sacrificio y en ambiente de convivencia pacífica que fue y es ejemplo en todo el país.


EL TURISMO TAMBIEN ES HISTORIA
Recorrer el país o el mundo, en todas partes se pone énfasis en hacer conocer la historia de los hechos y personajes de cada lugar como un atractivo más del turismo. Es así como en forma personal o a través de los medios, en particular la televisión, trascienden, como en Europa, palacios o castillos con más de 800 años, como también fincas donde nacieron y vivieron famosos científicos, artistas o personajes que con humildad se prodigaron para mejorar la condición humana. En nuestro país, además de la Ciudad de Buenos Aires, esa política también ocurre en la mayoría de nuestras provincias, como aquí al lado, en Corrientes, que por todas partes utilizan esa práctica para que trascienda su historia.

Tal vez por eso, con el transcurrir de los años, mientras aquí poco o nada se hacía, (ni se hace todavía hoy), ya ganó un espacio trascendente en la consideración de los argentinos. Lo mismo viene ocurriendo con Salta, con su folklore y particularmente con la lucha de Güemes. Desde ahí los ritmos salteños siguen teniendo plena vigencia y, en cuanto a la misión de Andrés Guacurarí, que luchó en la misma época que el héroe salteño, éste es destacado por haber custodiado el Noroeste argentino para facilitar a San Martín liberar a Chile y al Perú y que también debe rescatarse la “custodia” del Noreste del héroe misionero pero que, para consolidar esos objetivos, en lucha desigual afrontó las pretensiones de los luso-brasileños y paraguayos y los designios monárquicos y centralista de Buenos Aires.

Sin embargo, aquí en Misiones, el principal objetivo sigue siendo promover sólo el turismo sin ocuparse de hacer trascender los lugares históricos que poseemos en razonable cantidad. Pues bien: ya es hora que nuestros gobernantes tomen la decisión de ocuparse de esta trascendente demanda cultural y se ocupe de recorrer la provincia y consultar a los vecinos los lugares y hechos históricos que deben trascender, inclusive para conocimiento de los propios misioneros. Un ejemplo de esta falencia ocurre con la histórica población de Candelaria, ya que en la ruta 12 no hay un solo cartel que interese al turista que esa reducción jesuítica fue la capital de todo ese “Imperio” del cual dependían los 30 pueblos que se hallaban en lo que es hoy Argentina, Paraguay y Brasil. En la Reducción de Loreto, en 1700 funcionó la primera imprenta en este sector del Continente, siendo “El Martirologio Romano” el primer libro que se imprimió en pleno monte, como ocurrió también con el primer Observatorio Astronómico, el primero en todo el Continente Americano, en la Reducción de San Cosme y Damian, cuando todavía estaba en tierra misionera antes de trasladarse al Paraguay. Allí, el R.P. Buenaventura Suárez, nativo de Santa Fé (Argentina), entre 1703 y 1739 compuso su Lunario, con pronóstico para 100 años, desde enero de 1740 hasta diciembre de 1841, y que se cumplieron rigurosamente por lugar, por año, por mes, día, hora, minuto y segundos. Todavía han de quedar restos de esa reducción sobre el arroyo San Juan, en jurisdicción de Candelaria y donde habrá que adecuar el lugar, con un sendero, para poder visitar y darse cuenta que esa hazaña científica debe ser orgullo de la Argentina pero fundamentalmente de Misiones y los misioneros. La Reducción de Santa María la Mayor, donde nació Miguel Chepoyá, que fue corneta de órden de San Martín, Sucre y Simón Bolívar, desde 1812 hasta 1826. En San Pedro, donde en 1874 se concretó el Pacto de la Selva con el cacique Bonifacio Maidana y que posibilitó el acceso del hombre blanco a la selva misionera. El arroyo Mbororé, donde se libró la famosa batalla en 1641 contra los bandeirantes y que sirvió para darnos nuestra condición de argentinidad. Establecimiento Santa Inés, donde contaba con 50 barbacuá y hasta tenía un tren interior con más la histórica residencia de don Pedro Núñez. El cementerio de Azara, con tumbas de pioneros sepultados en 1883. Al igual que el histórico cementerio que se halla pasando Cerro Corá, con pioneros sepultados en 1890, con lápidas de mármol de Carrara.

Todavía rodeadas del monte quedan intactas varias residencias históricas, como la de don Pedro Núñez que data de la década de los ’20; como en Garupá, a un costado de la Avenida Las Américas, la casa de descanso del gobernador Barreyro totalmente construida con maderas de Misiones. El histórico museo en lo que fue la residencia de don Adolfo Schwelm, de Eldorado que sigue en pié desde 1919. El Cerro Monje, en San Javier donde todos los años concurren miles de fieles católicos de toda esta zona. El museo de ese gran pionero que fue don Juan Szychowski, en La Cachuera, Apóstoles y en la zona rural de San Ignacio, una enorme residencia, con mucha madera misionera que allá por los años 1930 se construyó como una réplica de la casa de Simón Bolívar por pioneros colombianos. Esa histórica propiedad luego fue adquirida por mi recordado amigo, don Andrés Haddad y que lleva el nombre de “La María Antonia”.

Como puede apreciarse contamos con muchas reliquias históricas que hay que rescatarlas para orgullo de Misiones, como lo que fue el Hospital Regional Ramón Madariaga, que se habilitó allá por 1923 y que al construirse en el mismo terreno nuevos edificios modernos, esa verdadera reliquia poco a poco está cayendo a pedazos, como también ocurre con el Establecimiento Santa Inés y la primera escuela primaria que donó don Pedro Núñez en Garupá. Es de esperar que el Hotel Savoy, con 100 años, pueda rescatarse lo más pronto posible ya que es ahora propiedad del Estado provincial, caso contrario hasta se corre el riesgo que caiga también a pedazos.


A MI PUEBLO
Como le viene ocurriendo a muchos ciudadanos de mi edad, como jubilado ya ni auto poseo para recorrer mi ciudad y el interior. Pero dado que mis hijos manejan la tecnología moderna de comunicación, espero que esta iniciativa, fruto de más de 50 años luchando por reivindicar a esta histórica provincia, tenga el apoyo masivo de mis comprovincianos, nativos como también arraigados en esta bendita tierra sin mal y aguardar también la decisión de quienes tienen la responsabilidad de no seguir sepultando en el olvido toda esa extraordinaria trayectoria patriótica cuyos protagonistas fueron los Jesuitas junto con nuestros paisanos guaraníes y esa formidable legión de pioneros que, con coraje, fé y machete convirtieron la selva milenaria de Misiones en un vergel ponderado por todos los que visitan esta tierra. Ya es hora de “VOLVER A MISIONERIZAR MISIONES”

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